Punk existencial, cósmico y visceral: Una charla con Zeta

Hablamos con una de las bandas más representativas del hardcore punk venezolano, que sin duda se está tomando Latinoamérica.

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jul. 11 2016, 7:54pm

Zeta es la última letra del alfabeto latino, la octava del alfabeto griego, una función matemática en la teoría de los números entre otra innumerable cantidad de usos que son atribuídos a esta simple letra que se representa con dos trazos horizontales y uno diagonal. Pero también es la representación sonora de la nostalgia y el dolor, del rencor y la catarsis, de la liberación a través del arte de un combo de jóvenes que desde su natal Venezuela, le gritan a todo un continente sus relatos viscerales y desgarradores de la sociedad. Es una banda pro animal, pro liberación, pro gay, pro feminista, pro igualdad de género, una banda que escupe de manera perfecta lo que tiene atravesada en el pecho, y es, en pocas palabras, un grito honesto que no se ahoga.

Durante más de diez años, Zeta ha llevado su mixtura de hardcore, punk y post rock latinoamericano a los oídos de personas curiosas que sienten en esos acordes experimentales y en ese sonido crudo, una respuesta a su sentir agobiado. Su sonido ha trascendido del vecino país para regarse como virus por el continente, con una energía que contagia, concientiza y promueve una libertad espiritual.

Aprovechamos algunos momentos dentro de la gira que realizan actuamente en México para hablar con Daniel Saud, fundador y multiinstrumentista de la banda, sobre la escena underground venezolana, cómo funciona la autogestión en un país izquierdista, la energía encerrada en algunos de sus discos y la catarsis de su música.

Noisey: Empecemos por hablar de Zeta como proyecto, ¿cuál es su apuesta, qué quieren decir con su música?

Nosotros apostamos al desarrollo de una comunidad de arte independiente en Latinoamérica. Y nuestra música en general habla sobre los valores que nosotros creemos necesarios para articular esta dinámica entre todos los artesanos latinoamericanos y del mundo entero, pues el cambio empieza en uno mismo y las practicas comienzan en casa.

Con más de 10 años en la escena underground venezolana, ¿qué sienten qué ha cambiado desde esos primeros días hasta hoy?

Para enumerar todos los cambios necesitaríamos mucho más de un día, pero resaltando el más importante diríamos que la escena independiente de nuestro país es mucho más fuerte y existen muchos colectivos independientes articulando una respuesta honesta a través del arte. Es una escena pequeña pero llena de mucho talento y corazón, nos sentimos muy orgullosos de formar parte y muchas veces ser o haber sido corazón de dicha escena.

¿Cómo se han dado estos cambios en relación con los momentos culturales y políticos de Venezuela?

En lo personal, pienso que momentos con climas políticos como éste son los mejores para comunicar, y que es ahora cuando más hacen falta expresiones culturales honestas, que hablen desde el corazón de la comunidad para el resto del mundo, y que ayuden a crear conciencia política para quienes la conforman, porque todo mensaje social es netamente político.

¿Cómo funciona eso del DIY y la autogestión en un país como Venezuela?

Nuestro país ha vivido un proceso ¨revolucionario¨ que está ocurriendo desde 1999, de hecho durante toda la historia política de nuestro país han existido varios gobiernos de izquierda y mayormente militares, ¿coincidencia? no lo creo. Nuestro país siempre ha sido el objetivo de personas que quieren explotar un suelo joven lleno de riquezas naturales, indiferentemente de la inclinación política este es un hecho tangible que siempre nos ha condicionado.

En nuestra realidad actual el DIY está presente en casi todas las expresiones culturales sin importar el género incluso hay organizaciones que son DIY y quizás lo ignoran, pero la autogestión es base en la logística de cualquier exposición de arte. Como Venezuela es un país con una población tan pequeña que no existe una industria del entretenimiento realmente grande como lo hay en países hermanos como Colombia, México o Argentina, así que casi todos los proyectos de arte que se desarrollan son independientes.


¿Viven de la música?

No, pero nos gusta pensar que podemos vivir de todo lo relacionado con el arte, así que nuestra música vive de nosotros y nosotros nos sentimos vivos a través de ella.

¿Cómo está la movida hardcore en Venezuela? ¿Hay lugares para tocar, hay conciertos? ¿Dónde son? ¿Hay público?

La escena es variada en general, no depende de géneros, por ser tan pequeña la mayoría de los recitales son de varios estilos (puedes encontrar hardcore en un concierto de rock and roll, o reggae en un concierto de punk, etc.). Hay varios sitios para hacer conciertos, algunos son para mayores de edad y venden alcohol, otros son espacios públicos, o los que más disfrutamos nosotros… casas, garages, patios, albercas o cualquier sitio que pueda ser aprovechado, rescatado o convertido para expresarnos.

Con un mensaje tan contundente y fuerte, ¿alguna vez han sentido que los han censurado?

Censurado, malentendido, criticado, muchas veces subestimado, pero sabíamos desde un principio que exponer una idea con tanta seguridad y fuerza sería difícil e incluso ofensivo para muchas personas, sin embargo el mensaje busca su camino y su manera de salir adelante.

Su disco Explosión del Cosmos del alma tiene una exploración experimental de sonidos que pintan paisaje oscuros y caóticos, ¿cuál es la relación de Zeta con el Cosmos?

Zeta significa Zeus, Júpiter el planeta más grande. Nosotros defendemos nuestra idea de que el cambio comienza desde dentro, bajo el principio del micro y el macro, todo lo que está dentro está proyectado afuera. El ser está conformado de la misma forma que el planeta tierra y al mismo tiempo el planeta por los mismos componentes que la galaxia y así sucesivamente. Sería un error verlo separado o de otra manera, lo que tenemos adentro todos los seres humanos es en exactitud el cosmos. Para nosotros esto no se trata de Zeta, se trata del todo. Zeta es el nombre que utilizamos como campaña para recorrer el mundo sanando con nuestro arte.

La grabación de este álbum en particular fue un experimento completo, los sonidos todos fueron procesados dinámicamente de manera análoga, las guitarras tienen un sonido modulado casi difícil de reconocer, y pudimos experimentar mucho con ruido y atmósferas creando un ambiente cálido, en ocasiones oscuro y tenso, muy parecido a lo que sería un atardecer.

Hablemos del último disco L’Antiteoría del todo que desde las letras es un constante cuestionamiento casi que existencial.

Si, a todos nos duele que nos digan la verdad en la cara. Constantemente el ser se hace preguntas así mismo, a su todo, a su dios, a su verdad, esas preguntas surgieron por vivencias y aprendizajes que aunque son individuales todos terminámos compartiéndolos, básicamente es un diálogo de uno con uno mismo. Una reflexión gigantesca en la que cuestionamos nuestra existencia por completo y musicalmente los pasajes acompañan estas preguntas con matices de estilos que nunca habíamos podido utilizar pero que siempre nos habían gustado. Fue como salir de nuestra zona de confort en todo sentido.

¿Qué pasaba por su cabeza en el momento en el que produjeron cada uno de sus discos?

En cada uno de nuestros discos está archivado no solo lo que pasó por nuestra cabeza sino también en nuestro universo exterior. El origen de la música de Zeta proviene de la relación que existe entre los ideales y las vivencias que cada uno de nosotros experimenta.

¿Qué tipo de catarsis sienten que hace su música? ¿Qué demonios quieren atacar?

Un demonio muy antiguo llamado “miedo“ que nos ha estado jodiendo no solo a nosotros sino a todos los seres humanos desde el principio de los tiempos.

Tienen una conexión muy fuerte con el público no solo venezonano, sino latinoamericano, ¿cuéntame por dónde han tocado y la enseñanza que cada sitio les dejó?

Cada país, cada ciudad, comunidad, nos enseña algo muy grande y muy profundo. La primera vez que salimos de Venezuela nos dimos cuenta que hay una comunidad que nos rodea con expresiones tan únicas y mágicas que de solo al hacernos conscientes de esta realidad nuestro mundo cambió, y sentimos que el mundo entero cambiaría si pudiera conocerlas de la misma manera que nosotros lo hicimos, no podría hablar de un solo sitio, porque nos ha hecho lo que somos hoy en día.



También tengo entendido que uno de sus escenarios ha sido la calle, ¿qué representa esto para ustedes?

Tocar en la calle o el street performance te muestra una realidad muy cruda muy "real" valga la redundancia. Representa una práctica que encontramos recomendable para cualquier músico en su desarrollo y en su ejecución al público, porque cuando te paras en la calle con un instrumento a hacer música, tu universo cambia en un segundo, como tu entorno te percibe es distinto ya no eres un turista, eres un bohemio para unos y para otros un mendigo.

El confort se acaba, nadie te conoce y nadie te pidió que estuvieras ahí incluso en muchos lugares es ilegal hacerlo pues a muchos les molesta, pero la calle está ahí para ser tomada y esta es una forma de convertir cualquier banco de plaza en un stage improvisado con un montón de gente bailando a tu ritmo. Es encantador, es inesperado y cada día es completamente diferente al anterior, te llenas de amigos y vivencias que por ser tan humildes se vuelvan muy humanas y mágicas. Es estar ahí abierto a la buena o mala voluntad de quien te pasa por el frente.

¿Sienten el mismo amor por latinoamérica que por Venezuela? ¿Qué tipo de cosas cambian en cada caso?

Sí, no creemos en banderas ni fronteras ni separaciones, “América nació libre, el hombre la dividió“. Cambian solo pequeños aspectos como los acentos, las cotidianidades, el folclore, pero todos tenemos algo muy grande en común, y es que sentimos con el corazón abierto, nuestro continente joven tiene la virtud de mantener un espíritu muy soñador y apasionado, somos gente nueva.

¿Qué se viene para Zeta?

El Mundo.

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