Ilustración: Jimmy Palacio.

Carta abierta a Residente

OPINIÓN | Un llamado a la reflexión a propósito del video viral del artista boricua.

por Santiago Cembrano; ilustración de Jimmy Palacio
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04 enero 2019, 8:43pm

Ilustración: Jimmy Palacio.

Estimado Residente:

Ayer vi el video de tu entrevista en UMOtv, que rápidamente se ha hecho viral, en la que hablas sobre rap y tu música. Quizás te han etiquetado insultándote por lo que propones, o alabando tus posturas. Por mí parte, estoy de acuerdo con varios puntos: es hora de que el mundo mire hacia América Latina y respete su música. Estamos viviendo un gran momento, y el arte que sale de nuestros países puede mirar cara a cara al del norte global. Me emociona tu misión de devolverle el orgullo a la música latina. Respeto tu punto de vista y valoro que te animes a discutir estos temas, siempre difíciles de abordar.

Pero estoy totalmente en desacuerdo con partes importantes de lo que defiendes en la entrevista. Primero, sobre cómo entiendes el rap. Admites que muchos aún no te reconocen como rapero, y dices que es porque no utilizas beats de rap, sino que hiciste algo nuevo: tal como el rap cuando inició. Hasta ahí todo bien, abrir trocha por caminos no explorados puede ser difícil. Pero acto seguido atacas y desmeritas a los raperos que se mantienen en su tradición, haciendo rap clásico; dices que solo copian lo que ya se ha hecho.

Hablar de copia me parece irrespetuoso con el movimiento del que dices haber aprendido: el rap da espacio para innovar, siempre, pero no puedes olvidar los fundamentos. Si tu forma de hacer rap se aleja tanto del género que nadie la reconoce como tal, y si tú encuentras menor valor en alguien que rapea sobre un boom bap que en alguien, como tú, que se aleja totalmente de los parámetros del género ¿Seguro que eres rapero? No es lo mismo el rap como técnica, que sin duda tú utilizas, que el rap como ética y estética, de la que tú, a propósito, reconoces que te alejas.

Con comentarios así insultas a los raperos latinos que intentas defender más adelante, a raperos que han apostado por un sonido clásico con el que se identifican, y a través del cual han narrado sus realidades y sus pensamientos. El rap no tiene que fusionarse con otros géneros para valer más, ni los raperos tienen que colaborar con salseros o cantantes de baladas para demostrar que son artistas verdaderos. La evolución en el rap existe: rapeando y produciendo cada vez mejor, encontrando formas ingeniosas de juntar palabras, buscando nuevas cadencias o formas de transmitir las ideas, construyendo sobre lo que ya existe. Lo siento, pero la experimentación en sí misma en el rap no te da puntos, solo lo hace rapear bien.

Luego despotricas contra los raperos de Estados Unidos en general, y contra Kendrick Lamar, en particular. Hablas de que viven en su mundito y creen que son el centro del mundo y ganan premios con eso. Vale, es obvio que a Estados Unidos como país le vendría bien superar su cultura parroquial que supone que no hay nada interesante tras sus fronteras. Pero Kendrick, precisamente, se ha esforzado por hacer explícito el vínculo entre la población afroamericana y África, ha luchado contra la injusticia y la desigualdad en Estados Unidos. Te quejas de que si Kendrick – ganador del Pulitzer de música por su álbum DAMN. (2017) hubiera hecho tu disco Residente, le hubiesen dado 7 Pulitzers. Eso no es posible, porque no son los Grammy: solo hay un Pulitzer de música. Pero en todo caso, estás desmeritando el trabajo de un artista que ha ayudado a impulsar el rap, que es avalado por productores como 9th Wonder, Dr. Dre y The Alchemist. Es innecesario y desatinado, esa no es la batalla que el rap latino tiene que librar para consolidarse.

También es curioso: me parece que Kendrick es lo que a ti te gustaría ser: haciendo rap a su manera, sin conceder nada a la industria, ha llegado a la cima del pop. Sus canciones hablan de violencia y sufrimiento, pero las escucha todo el mundo. Tiene credibilidad en las calles y en las disqueras. Todo esto me llena de dudas: si no te gusta el sonido característico del rap y tampoco te gustan ni respetas (según tus palabras) a los raperos de Estados Unidos ¿Entonces qué te gusta del rap? ¿Solo rimar palabras rápidamente? Ya acusaste a los latinos que se identifican con el estilo rapero de los 90s de solo copiar lo que ya existe, y también niegas la calidad y potencia de la música de rap que es hecha hoy en Estados Unidos. No entiendo por qué, entonces, te interesa definirte como rapero, quizás para resignificar el término.

Noto resentimiento en tus palabras contra el rap de Estados Unidos. Por una parte, entiendo, la situación de Puerto Rico y su relación con la historia de imperialismo gringo son complejas. Pero eso no puede llevarte a negar el dolor y las experiencias de los raperos estadounidenses, como lo haces en la entrevista, diciendo que no la están pasando tan mal si los comparas con el resto del mundo. La policía asesina a los negros a tiros en Estados Unidos, lo han denunciado desde NWA con “Fuck The Police” en los 80 hasta el mismo Kendrick con “Alright”; muchos de los raperos tuvieron que vender drogas y entrar en el crimen para sobrevivir (como lo relata ScHoolboy Q en Blank Face, o en los 90, Biggie con “Things Done Changed”). Esto no es una lucha de cuál sufrimiento es más legítimo. Con tu posición, parece que eres tú el que cree que es el centro del mundo.

“Si yo hago un corillo de raperos en español contra raperos de Estados Unidos les partimos el culo, en todos los sentidos, cinco contra cinco”, sentencias en la entrevista. Es una afirmación subjetiva y difícil de controvertir objetivamente, pero es innegable que la educación de gran parte de los grandes raperos que tenemos en América Latina fue el rap de Estados Unidos. Aún hoy, ellos mismos, en algunos casos, lo han admitido públicamente y en otros parece estar suficientemente implícito, el estándar sigue siendo el rap gringo. Es normal, llevan más tiempo haciéndolo, y allá se inventaron este género musical. Y yo amo el rap latino. Pero si vamos a creer en él, no se puede ser condescendiente: todavía nos falta mucho camino por recorrer como escena. Consistencia, experiencia, sonido, diversidad, lírica, son algunos de los elementos que nos separan del nivel del rap gringo, el mejor del mundo.

En fin. Entiendo tu punto, y creo que la música latina y el rap latino se están abriendo el camino que se merecen. Pero no a costa del rap gringo, criticándolo o desconociéndolo. Tampoco alejándose del rap, inventando otros sonidos. Saludo tu interés por propulsar el rap latino, y reconocer el buen momento que está viviendo. En ese sentido, te invito a que aproveches tu plataforma para dar luz a los beatmakers y MCs que admiras o, por qué no, trabajar con ellos. Si quieres que avance, la mejor forma es haciendo rap: espero tus barras.

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