Foto cortesía de Rapiphero | Intervención por camilomexia

El gamín erudito del rap: Una charla con Rapiphero

Antes de lanzar 'Noiseferatu', su esperado álbum debut como solista, logramos hablar con uno de los artistas más enigmáticos del rap colombiano.

|
26 octubre 2018, 2:51pm

Foto cortesía de Rapiphero | Intervención por camilomexia

A hora y media de Medellín, a 54 kilómetros, o a dos buses, está San Antonio de Pereira, un pequeño corregimiento del municipio de Rionegro, Antioquia, bastante famoso por sus postres. En el parque, frente a la iglesia, me espera Daniel Correa Cuartas, también conocido como Rapiphero, uno de los más enigmáticos raperos colombianos.

Alto, barbado, con lentes que enmarcan su cara y una chaqueta cortavientos, tal vez la única prenda que podría sugerir algún vínculo con el hip hop. Estudia Lenguas Extranjeras en la Seccional Oriente de la Universidad de Antioquia, y también trabaja ahí, en la biblioteca. Se mueve en bicicleta y vive en San Antonio, en una habitación que alquila.

Rapiphero, que más recientemente ha operado bajo el nombre de Noiseferatu, ha venido haciendo rap toda esta década. Ha sido miembro de agrupaciones como Nomadas Sanjati e Izquierdos Reservados, y ha colaborado con MCs como Ceda (Quimeras) y El Jose (Más caras con máscaras más caras).

Este último, publicado en 2015, fue el último álbum en el que participó. Desde esa época y un poco antes, ha pertenecido al colectivo Moebiuz, cuna de algunos de los álbumes más importantes del rap colombiano en su historia reciente. Es con ellos con quienes trabaja y con quienes toca: su crew.

Dada la escasez reciente de música publicada por Rapiphero, la ley del mercado ha actuado: la falta de oferta ha aumentado la demanda. Cada sencillo que ha presentado ha sido sobre-analizado y glorificado como una muestra de una mente prodigiosa para combinar referencias intelectuales con vivencias alcoholizadas; un gamín erudito, como él mismo dice.

Pero ya su álbum debut como solista, Noiseferatu, va a nacer en pocos días, y los adelantos que ha subido a YouTube han encendido la esperanza de su ferviente fanaticada. Compuesto por trece tracks, producidos la mayoría por Zof Ziro y Granuja, es un disco oscuro –no hay hijueputazos pal’ falso, se desea la vida ya que la muerte es descanso, escupe en “Riddimandpoetry 3”– e introspectivo –Soy el que sabe que no sabe pero sé que voy, por la ruta de la cicuta, dice en “Cicuta”–, lleno de reflexiones fatalistas –tu mejor vestimenta serán tus osamentas, rapea en “Sepia”–, para luego, como solución a los problemas, proponer el camino de Campo Elías Delgado: matar a todos y matarse a uno mismo.

Noiseferatu también funciona como un llamado atención sobre los vicios que aquejan a la sociedad –Dos palos son la fe del cafre, no los del crucificado que desaparece, son los que están encima de una S verticales: es dinero, rima también en “Sepia”–. El álbum, según lo define él, puede ser hasta egocentrista, en cuanto solo está presente su punto de vista y su habilidad para rapear: “Técnicas ancentrales funkies dejan a rookies como rabino en Auschwitz”, exclama en “It’s Like”, mientras se declara “el mejor polvo auditivo you ever had”. Al final, en “Cicuta” dedica su trabajo al que “la vida no le horma por estar basada en calendarios y alarmas”.

Después de saludarnos, me dice que en ‘Sanan’, como se refiere a su corregimiento, no hay nada qué hacer, solo beber. Vamos a la tienda y compramos medio litro de Ron Viejo de Caldas y un ‘Pilsenón’ ––una botella grande de cerveza––. Nos sentamos al frente de su casa, observando una explanada de potreros y bosques, mientras las vacas pastan y los pájaros trinan. Abrimos las botellas, él prende un cigarrillo y yo la grabadora.

NOISEY: ¿Hace cuánto empezaste a hacer este disco, Noiseferatu?
Rapiphero: Parce, la verdad, hace tres años. Cuando acabé el Máscaras con El Jose, la idea principal era empezar un disco solo. No era nada definido, solo tenía la meta de hacer temas solo y pillar qué iba saliendo. Pero sí, hace rato quería sacar algo en solitario.

¿Cómo fue el proceso? ¿Qué ha pasado?
Han pasado muchas cosas. Ziro se devolvió a vivir a Medallo, él vivía acá en San Antonio, en mi mismo barrio. Acá quedaba Moebiuz. Entonces eso cambió, ya para grabar los temas tenía que caerle a él a Medallo, por lo que el tiempo era más limitado. Y pa’ acabar de ajustar, yo soy lento para hacer las cosas. No es que sea muy certero a la hora de aplicar en la grabación lo que escribí o lo que había imaginado. En general soy como lento para ese proceso. Y con la falta de grabación, cuando uno se queda mucho tiempo sin grabar, meses, y vuelve a un registro, puede hacerlo bien y tirar la letra bien, pero uno no se desinhibe tan fácil. Eso es fundamental, desinhibirse de alguna manera, para que quede chimba. Entonces los primeros temas fueron jodidos porque no tenía esa desinhibición, ese estado de ánimo. Ya después uno se suelta y los graba relajado.

¿Cómo sientes que has mejorado como MC desde Máscaras hasta Noiseferatu?
He mejorado mucho, sobre todo de cuenta de El Jose y Ziro. Ellos dos, y obvio Granuja, estuvieron ahí para hacerlo mejorar a uno, me ayudaron a desinhibirme, a que me importe un culo todo a la hora de grabar. Uno escribe un tema y eso está en la cabeza de uno, pero llevar eso a la hora de grabar va a quedar diferente, no puede quedar igualito a como uno lo tiene en la cabeza. Entonces aprendí a que, si ya tengo el tema en mi cabeza, lo saco y me importa un culo cómo salió. Los registros más chimbas, en mi experiencia, han sido esos: cuando uno graba y la pasa chimba, sin pensar tanto en el delivery sino en el espíritu general del tema. Con El Jose nos hemos ayudado mucho en eso. Yo también le he dicho a él lo mismo: Dejar de ser tan rígido a la hora de grabar. Ziro también me decía "¡Ey, pero soltate!".

Estuve el año pasado en la casa de Ziro cuando tú estabas grabando y vi cómo él te ayudaba y aconsejaba para encontrar el tono o la emoción adecuada para la canción. ¿Cómo aportó su guía y la de Granuja?
Muchos temas quedaron más chimbas gracias a Ziro, y a Granuja en la posproducción. Hubo partes que me tocó volver a grabar. Hasta en los detalles más pendejos, el Ziro estuvo ahí. En “Sincretismo”, hay una línea en la que digo “que extirpe el gen de la estirpe”, y yo había grabado ‘extirpe’ y ‘extirpe’, el mismo fonema. El Ziro me llamó y fui a Medellín para cambiar solo ese detalle. Entonces se notaba que estaba pendiente de todo, atento al detalle.

Y con Granuja grabé como cuatro, en su casa. Con él es muy parchado, relajado. Ese marica es muy sornero. Es mucho más paciente que Ziro. Da espacio para que uno se equivoque. Igual eso no es malo de Ziro, su peer pressure que llaman, fue fundamental para el disco. Pero con Granuja no lo pensaba mucho. Fue de una, muy parchado, en el estudio de su casa en El Poblado.

¿Estás satisfecho con el resultado final de Noiseferatu? Apreciando el resultado final, ¿qué sientes que captura el disco?
Yo desde el principio no tenía un concepto definido. El disco se fue formando. El concepto soy yo, y la concepción que tengo de las cosas que me han pasado en años recientes. Es un disco hasta egocentrista, en las letras hablo de mí y de mis percepciones. No hay una letra que describa la historia de alguien. Es un disco introspectivo.

A mí me gustó. Pienso que pudo haber sido mejor, mucho más profesional. En general, desde el marketing del disco y cómo lo estoy mostrando hasta la producción de los temas. La vuelta es que yo estudio, y me gusta estar enchimbado con la academia también. Empecé a estudiar justo en 2016, cuando estaba empezando en serio a hacer el disco. Eso me ha desviado, no es algo de lo que me arrepienta. Yo sé que va a haber un momento en que el rap va a tener el espacio en mi vida que antes ha tenido, pero obvio hay cosas que lo llaman a uno aparte de la música. Yo sí quisiera estar dándole 100% a la música. Hay como sentimientos encontrados ahí, por ahora. Estoy a mitad de la carrera ahorita, quinto semestre.

Ahí voy con la moral, y sé que, si pude sacar este disco estudiando, puedo hacer muchos más. Estoy motivado en lo ideal. Y en la práctica, quisiera empezar a hacer beats, y comprar equipos para grabar si quiero hacerlo a las dos de la mañana. Quiero independencia para poder sacar más temas, así esté estudiando. Hay que ir perfilando esas cosas, ese es el objetivo.

¿Cómo sientes tu estilo frente a lo que está pasando hoy en el rap?
Hay cosas que lo hacen sentir a uno cada vez más empujado hacia el individualismo. Y es porque yo no me identifico con ese estilo de hoy, como los romanos antes de ir a hacerse matar: comer y beber hasta vomitar. Ese es el ideal para la humanidad de inmediatez, y no estoy ni chimba de acuerdo con eso. La gente tiene hijos y no saben cómo criarlos porque sus padres no supieron cómo criarlos a ellos. Estamos ante una situación en la que la identidad es necesaria. En el rap hay que tener claro como, men, vos no sos 6ix9ine. Podés ponerte dientes de oro y todas las cadenas que querás, pero estás en Bello. Hay un punto en que se nota como impuesto, no es de nuestra cultura propia. Y yo sé que el rap llegó de afuera y también es impuesto, pero si ha gustado tanto es porque hay algo propio que le hemos dado nosotros. Y también busco que mi rap eduque, que aporte algo. Si el rap no educara no sería tan chimba.

Tú reflexionas mucho sobre la sociedad en tus canciones. "Papele$", por ejemplo, habla sobre el dinero en la sociedad. ¿Cómo sientes esa relación?
Ese tema nació por ese sentimiento que tenemos todos de pensar que, hijueputa, tengo que hacer plata porque me estoy envejeciendo. Sobre todo en relación con la familia: mi mamá ya está más vieja, mi abuela… Para esta sociedad si usted no tiene plata, usted no va a poder disfrutar de nada. Necesito plata para sacar a comer a mi novia. Tenemos un amor al dinero impuesto. Y "Papele$" es la conciencia de ese amor, como diciendo "te amo, pero te odio". Soy consciente de que te amo porque te necesito, no porque seas algo chimba. Parecido a una droga. Entonces es eso: qué chimba tener plata para comprarme esos pisos, pero qué gonorrea la plata. Nos une, nos separa. Todo ese mierdero que hay en el mundo, ¿sí o qué?

"Sepia" también es muy política, habla de bancos e instituciones, del sistema político. ¿Cuál es tu posición al respecto y cómo surgió la canción?
Es ese sentimiento de saber que uno al Estado le importa un carajo. Es ese monstruo imaginario que decía Nietzsche, el monstruo más frío, algo así. Es tan tangible, pero a la vez te preguntas, ¿cómo alguien va a acabar con el Estado si es una idea que está impuesta en nosotros desde niños? Sobre todo, a través de instituciones. Un banco no es algo inocuo, hay alguien detrás. "Sepia" es un tema de 2016, y si lo volviera a escribir, lo haría muy diferente. Hay rimas que son destructivas, como termina el tema invita incluso a la violencia, estilo Campo Elías Delgado, matarlos a todos o matarte. A veces pienso en que ojalá no lo malinterpreten, hay gente de 15 años que está escuchando eso. Pero sí, es un tema que me gusta. Ojalá tenga un impacto positivo a pesar de que sea un tema negativo y oscuro, de que todo es una mierda.

También hay temas más espirituales y culturales, como en "Sincretismo". ¿Cuál es tu relación con la religión y la espiritualidad?
Ese tema nació, por un lado, por una rima que hay ahí en la que digo que estamos en "un diluvio sin agua". Este mundo que nos tocó como de todo mezclado. Por decirlo de una manera cliché, es la globalización, el posmodernismo. El sentido espiritual es un llamado de ayuda en la mitad del posmodernismo, a ese dios que también es una mezcla de cosas. Entonces es eso, querer describir ahí que somos una mezcla de tantas cosas que tenemos que pedir estabilidad porque nos vamos a enloquecer. Con la religión, creo que es algo que se está perdiendo. Vos sabés que yo critico a la iglesia, no apoyo la religión institucionalizada, para nada. Pero la gente hoy no busca un sentido a su vida, de verdad, no lo busca. Cada vez estamos más enceguecidos, buscando más cosas para obtener. No solo la gente que tiene plata y acceso a las cosas, sino los invisibles de los que hablaba Galeano, incluso esas personas están en ese círculo de no buscarle un sentido a esto. Es mera crisis de la sociedad, esa falta de espiritualidad. Ese tema es muchas cosas, hablo en general pero también de cosas de mi familia, porque incluso la gente que yo amo está metida en eso, ciegos en esa búsqueda. Hablo de la vieja reflejada en su canario, o sea mi abuela que está igual de encerrada que ese canario que ella tiene ahí para nada. Bueno, tenía, ya no tiene, creo que se le murió.

Nietzsche es una referencia clara en tu música. Lo mencionas directamente en "Sincretismo", cuando hablas de ‘nihilismo crecido como el bozo de Nietzsche’, e indirectamente en "Línea Recta", cuando dices ‘mi estilo es apolíneo, mi palabra dionisiaca’. ¿Cómo te ha marcado Nietzsche? Quien era casi rapero, tenía sus punchlines
Sí, él llegó a matar al mumble philosophy (risas). Digamos que Platón era el 6ix9ine de la historia y Nietzsche lo mató. Sí, él es importante, aunque solo me he leído un libro de él, Zaratustra. Y otras cosas he leído por los lados. Lo que me gustó de Zaratustra, primero que todo, es que dice que Dios murió. Ahí mató a 6ix9ine –o sea Platón–, mostró que ya no podíamos creer en Adán y Eva y el discurso judeocristiano, que nos tocó y formó nuestra cultura. Nietzsche mató eso, y dice que cada quien tiene que buscarle un sentido a la vida. Mucha gente dice que Zaratustra les parece un libro hasta de superación personal. En este posmodernismo, con Dios muerto y muchos dioses falsos por todos lados, hay que buscar un equilibrio. Esa búsqueda se debe aprender, recordar que uno está vivo. Ahí entran muchas rimas, como la de "Deus Ex Machina": ”quieren que crea que nací para nada, quieren que vea su programa”, o sea que mi vida tiene sentido no porque alguien me lo diga. Y de buena, eso es algo que quieren que creamos, que nacimos para nada.

1540573748376-1504565318694-IMG_1311
Rapiphero y Granuja, en el primer concierto de Rap y Hierbas en Bogotá. Foto por Carlos Mario Figueroa.

¿Y a quiénes te refieres con ese ‘quieren’?
Yo no sé quiénes, parce. Uno puede decir los bancos, el presidente, toda la clase política. Yo sé que el presidente de Coca-Cola quiere que yo crea que nací para nada. Si ese man me viera o viera una foto mía, diría “qué chimba que este man no sepa quién es, porque yo necesito que me compre Coca-Cola”. Y eso aplica a todas las corporaciones que nos manipulan, es duro. Pillá que estoy hablando muy influenciado por la academia. Yo tenía la idea de meter eso en mis temas desde antes, pero la academia me ha ayudado a moldearlo, para saber de dónde salen las instituciones, este mundo que estamos viviendo. El ejemplo más hijueputa es la escuela, porque la escuela se creó para dominar, puro positivismo, puro Augusto Comte. Foucault lo tenía claro y mostraba eso en Vigilar y Castigar: todas las instituciones están para controlarnos, no para nuestro bienestar o para ayudarnos a entender por qué existimos. Eso es mera vuelta, cada vez estamos más ciegos, ante todo. El mundo se va a morir y nosotros con él, si no somos capaces de irnos a otro planeta.

El disco sí se siente bien pesimista, no da luces de esperanza ni un camino...
"Sepia" es un tema que contribuye a ese humor hasta la chimba, pero desde mi opinión subjetiva, creo que hay cosas por ahí que también tratan de dar un calvazo para que despertemos. No le creás tanto a eso que ves en el televisor. Es un discurso que se puede volver mamerto y todo, pero un man que rapee y que lo escuche mucha gente ya está comprometido con cómo se moldea la sociedad. Y eso al final se va a ver, yo me siento responsable con lo que digo y con la gente que me escucha.

Se podría decir que eres una figura curiosa: no has sacado ni un disco como solista y muchos fans tuyos ya te han encumbrado como uno de los mejores de Colombia, parecido a Jay Electronica en Estados Unidos. ¿Cómo te sientes al respecto?
A mí me parece muy chimba que a la gente le trame lo que hago, pero siempre pienso en esa rima del Hardem que dice que no lo sobrevaloren. Eso creo que aplica, pues al que se considere teso y lo consideren teso… De buena, el ideal de que es chimba, es porque no sale de un man muy teso, sino de un parcero que le gusta rapear. El man que la caga, también; que ha sido pato, muchas cosas peyes. Y hay que tener cuidado con eso porque la gente puede terminar odiando la música. Eso se ha visto, suben a alguien tanto que terminan odiándolo. A mí me gusta ver los comentarios chimbas, pero trato de encontrar al que exagera y sobrevalora, para ignorarlo de igual manera como si fuera alguien que me está insultando. Esos dos extremos están mal. Sí, a mí me da mucha moral que a la gente le solle la vuelta, y también que los pelados cojan un libro y se hagan preguntas de cuenta de un tema mío. Pero tampoco quiero ser rapero de biblioteca. El rap tiene que tener la mezcla de gamín erudito, nea.

Estamos acá en San Antonio de Pereira. Suenan mugidos de vacas y se ve un bosque frondoso. Tú haces parte de la escena paisa, pero no vives en Medellín. ¿Qué impacto tiene vivir en San Antonio para tu rap?
Yo siempre he estado en el campo, crecí en El Retiro y desde los once años he vivido acá en ‘Sanan’, salvo un año que viví en Medallo. Y yo ahí veo puro posmodernismo, el tema de hoy (risas). Pero de buena, si yo viviera en Medallo sería muy diferente, más posmoderno. La gente de la ciudad tiende a que le importen un culo las cosas. Acá en el campo todavía hay formas de ser más conservadoras, la gente saluda. Yo creo que soy muy conservador, si fuera de la ciudad sería muy 'careloco'.

¿Conservador cómo?
Yo voy contra el caos que se viene. Soy conservador en el sentido de cuidar la familia, cuidar la pareja. En mi opinión es más sano llevar una vida estable, una pareja estable, no tanta poligamia. Un trabajo estable también. La poligamia no tiene nada de malo en sí, pero culturalmente lleva a un caos de la inmediatez. No hay nadie que siembre, todo el mundo cosecha, pero ya después no va a haber nada para cosechar. Yo hablo más a largo plazo, buscando llegar a una vejez bien. Puede que esté equivocado, yo he sido muy equivocado toda la vida.

En el rap de Colombia varios artistas se están alejando del rap clásico, buscando hacer trap u otras vueltas. ¿Qué te ha parecido lo que ha salido últimamente?
Parce, a mí me parece muy chimba, en el sentido de que no podíamos quedarnos siempre en el boom bap y los noventa. Ya en mi gusto personal, casi no me ha sollado lo que se ha hecho ahí. Me gustaría que la gente tan talentosa que hay volvieran al rap. Igual puede ser algo temporal, de pronto vuelven luego, pero se siente como un desperdicio. La mentalidad 6ix9ine…

Conéctate con Noisey en Instagram.