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El piloto de la fiesta: Una charla con É Arenas, cofundador de Chicano Batman

Mixar López

Además de ser uno de los fundadores Chicano Batman, É Arenas tiene un proyecto como solista y ha producido a muchos otros músicos.

Eduardo Arenas es un músico con todo la corazón de la palabra. Cofundador de la mítica, guapachosa y banda de culto californiana Chicano Batman; Arenas pasa de la composición a la ejecución y de ahí a la producción, como "pez en el agua"; ese es el estado natural de un músico de la talla de Eduardo Arenas.

Aunque ha vivido en diferentes ciudades de America Latina, como Panamá y Brasil, su única bandera es la honestidad. Eduardo Arenas no habla de razas, ni de países, ni de colores, habla de sentimientos, no es un político, es un músico que se preocupa por dar a las personas un sonido en donde puedan disfrutar y comenzar de nuevo.

Aquí una honesta entrevista sobre Eduardo Arenas, su música, su arte y los sonidos emergidos de su estudio, los verdaderos pilotos de la fiesta latina.

Noisey: Que toques el bajo no significa que no tengas presencia, diría Jimmy Page ¿Qué representa para ti este instrumento?
Eduardo Arenas: El bajo representa movimiento, cultura, y raíz. Es el instrumento mas pegajoso y es el instrumento que, en vez de escuchar, sientes. Con el bajo puedes estar conectado directamente con la audiencia. Es el piloto de la fiesta. Pero lo mejor de todo es que no es obvio.

¿Cómo conociste a la exploradora y botánica Lorena Endara, tu pareja y con quien fundaste Producciones con Sal?
Lorena es fotógrafa panameña y la conocí en Salvador de Bahía, Brasil en el 2004. En esa época los dos estábamos estudiando en la universidad y salíamos a caminar a las calles y las playas hermosas del noreste, tomando fotos y comiendo açai. No nos volvimos a ver por seis años después, pero sí nos mantuvimos en contacto escribiendo cartas y mandando paquetes por el correo. Ese esfuerzo mantuvo el piloto prendido y nos dio la razón para reconectar.

¿Cómo es que llegaron a producir a Irene Díaz?
Mi relación con Irene Díaz empezó en el 2012 cuando trabaje de co-productor con Olmeca, un gran artista de hip-hop político en los Estados Unidos. Irene fue contratada para cantar unos versos de una canción y hubo una química muy natural entre ella y yo. Había mucha confianza desde el principio y creo que pude sacarle una voz que ella no sabia que estaba dentro de ella. Años después, Irene me contactó para producir dos canciones. Yo contacté a algunos músicos con quienes estaba trabajando en el momento, incluyendo a Chris Payne (batería), Federico Zúñiga (bajo), y Kevin Martin (guitarra). Aparte de producir, también toqué la guitarra e hice la mezcla. Me gustó el reto de unir los elementos de la canción y explorar mi versatilidad como productor.

Háblame del video "Cadence".
"Cadencia" fue mi prueba de amor para Lorena. El concepto del proyecto fue de ella. Cuando vivía en Nueva York, Lorena tomó videos de personas escuchando música con audífonos en el metro. Cada persona se movía al ritmo de la música pero uno solo podía imaginar lo que cada persona escuchaba. En 2010, meses después de reconectarnos, me hice voluntario para componer una canción para cada video que había filmado. Eran bastantes pero ¡la quería impresionar! Le entregue la música y ella lo organizó todo. Esa es la parte técnica, ¡lo conceptual es otra historia!

¿Por qué no te sentías listo en el 2014 para lanzar el disco?
En primer lugar, es muy difícil mantener dos bandas al mismo tiempo. Cada vez que empezaba a enfocarme en mi proyecto salía una gira con Chicano Batman. Ademas de eso, yo grabo y produzco bandas. Entonces no me alcanzaba el tiempo. Creo que el proceso de sacar tu propia música es muy vulnerable. Es mas fácil ayudarle a otras personas con sus proyectos que ayudarse a uno mismo. No solo es un problema entre artistas, sino un reto de la vida de cualquiera persona. Nunca pensé que iba tener una audiencia y por eso me escondía detrás de mis composiciones.

¿Qué hubiera pasado si nunca te hubieras roto la pierna? ¿quién serías ahora?
Si no me hubiera quebrado la pierna creo que todavía estaría trabajando en una oficina, aburrido, desgastado de salud física y mental, soñando con ser un gran músico con todos mis juguetes musicales pero sin tiempo de usarlos. Creo que cada persona sufre de una tragedia en su vida, chica o grande. Y no es la tragedia que cambia tu vida si no la acción que uno toma para salirse de la crisis. Siempre hay oportunidades detrás de tragedias. No es fácil verlas, pero el instinto de uno está presente. En mi caso no quería caminar chueco y depender de otra gente cuando tenía la oportunidad de quedar más fuerte de todo sentido.

¿Qué te reveló aquél viaje a Brasil en 2010?
Ese viaje reveló que no sabía cómo vivir en el presente. Vendí mi carro y muchas de mis posesiones en Los Ángeles, empaqué mis instrumentos y me fui a Brasil a vivir para siempre, según yo pensaba. Había quedado con Lorena para encontrarnos un jueves a cierta hora en un apartamento donde viví en el 2004. Después de encontrarnos nos fuimos mas hacia el norte. Había momentos preciosos, peligrosos, vulnerables, hubo de todo. Creo que más que nada, estaba en el proceso de aceptar las decisiones que hacía y no dudarlas. Es un ejercicio que hago hasta hoy en día y todavía es difícil. Es muy fácil confundir la mente y el corazón. Pero cuando uno hace decisiones con el corazón, uno no se confunde tanto.

¿Qué tienen en común Brasil, Panamá y Los Ángeles?
¡Mi álbum! Nariz fue grabado en estos tres lugares. En Panamá grabé mucho donde vivía en la ciudad Portobelo, Colón en el Caribe. Cada mañana los zopilotes pisaban el techo de zinc de mi casa. Me despertaba eso o sino la salsa o la plena que los vecinos ponían fuertísimo a las 6:00 AM en sus estéreos y vibraba todo mi apartamento. En Brasil grababa mucho cerca al mar. En Los Ángeles grababa en cualquier rincón donde montaba mi estudio móvil. Pero sinceramente, creo que los tres lugares tienen raíces culturales muy profundas. Detrás de la cultura vienen los ritmos y cada lugar se avienta de una forma muy sabrosa según la región del país y la temporada. Siento que mi desarrollo musical y espiritual fue transformado por estos tres lugares.

¿Por qué interesarte en el corrido?
Bueno, el cuento va así. Mi amigo Bobby Green estaba haciendo una película de horror. Luego quería adaptar un video de "country music" con unas letras que él había escrito y me encargó componer la música. Años después mi amigo David Gómez tuvo la idea de traducir esa misma canción al español y hacer un corrido. Fue interesante ver los elementos similares entre los corridos y "country music." Los dos géneros representan cuentos paisanos, pero son puntos de vista extremos. Son dos versiones de sobrevivientes del mismo país. "Dando vueltas" es un hibrido de las dos experiencias.

¿En qué idioma te sientes más seguro, en inglés, español o portugués?
Mi idioma nativo es el español. Pero haber nacido y crecido en Los Ángeles te obliga a adaptarte al inglés. No poder hablar inglés desde joven te atrasa en muchos aspectos, especialmente en la escuela. El portugués lo aprendí cuando viví en Brasil en 2004 y mantengo el idioma vivo en mis conversaciones con Lorena y escuchando música. Cuando compuse las canciones de Nariz, me sentía más cómodo cantando en español y portugués pero no tanto en inglés. 

Creo que me sentía más vulnerable cantando en inglés porque mis amigos y fans podían saber exactamente lo que estoy diciendo. Cantar en diferentes idiomas obliga a la gente a trabajar un poco más duro para entender los temas de las canciones. Quería ponerlos a trabajar en vez de ser directo con mis emociones. Quería complicarme la vida. Pero todo ha cambiado y ahora no me siento que me tenga que esconder.

¿Qué representan para ti Prince y Shuggy Otis?
Prince es un genio musical que grababa, producía y tocaba casi todos los instrumentos de la mayoría de sus discos. Shuggy hizo un disco genial llamado Inspiration Information y toca casi todos los instrumentos. Siempre me encantaba saber cuando artistas hacen eso con sus álbumes, especialmente Stevie Wonder. Me gustaba la idea de no depender en nadie para crear tu música si eres capaz de tocar todo. Esa fue mi ideología entrando a grabar mi disco. Pero después de años de no poder avanzar en el 15% del álbum que me faltaba pedí ayuda a mis amigos músicos para completar el disco. Hay una química mágica entre la energía de humanos colaborando juntos en proyectos creativos.

¿De qué manera podemos ayudarte a financiar el disco?
Mi disco está de venta en mi pagina Web y está disponible en Itunes. En Bandcamp pueden comprar el vinilo. Pesa 180 gramos y incluye un download gratis y un libro de fotografía creado por mi esposa. La experiencia de la música, el arte, los detalles y el amor se captura todo en el vinilo.

¿También colaboraste en el Freedom is Free (2017) de Chicano Batman?
Si, pasamos diez días en Queens, Nueva York, grabando con el gran productor Leon Michaels (El Michaels Affair, Charles Bradley, Lee Fields and the Expressions) en 2016. Compuse varias canciones y canto una canción ademas de tocar bajo en cada track. Fue una experiencia única grabar de forma analógica a maquina de cinta, todo en vivo. Es la misma forma en que yo grabo en mi estudio. Gracias a la amistad, confianza, y colaboración con Jens Jungkurth (ingeniero) y Leon Michaels (ingeniero y productor) pude aprender bastante y aplicarlo a mis propias producciones en Los Ángeles.

¿Cómo definirías Nariz en una sola palabra?
Sinceridad.

Gracias por "High on my Own".
¡De nada! Es una cancion trágica y cada vez que la escucho siento el peso de cuando la compuse hace muchos años.

¿A qué otro artista recomendarías para ser entrevistado por este medio?
Buyepongo de Los Ángeles, California. Es una banda que mezcla cumbia, punta, merengue y otros ritmos Centro-Americanos y Caribeños. Sacaron un disco el año pasado y siempre prenden la fiesta. Tienen una habilidad para unir a la gente detrás del ritmo y el baile.

(Todas las fotos: Lorena Endara, cortesía de É Arenas).