Fui uno de los adolescentes en la banda de punk de Ben Stiller

Capital Punishment hubiera sido olvidada con cientos de otras bandas de principios de los 80, si no fuera porque su baterista fue Ben Stiller.

por Peter Zusi; tal y como se lo contó a Lucas Fothergill
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jul. 12 2018, 10:27pm

Este artículo salió originalmente en Noisey US. Léelo aquí.

Si formabas parte de la escena de post-punk de Nueva York a principios de los 80, estabas acostumbrado a ver bandas con máscaras extrañas cantando con acentos británicos impostados y sampleando ruido blanco. Capital Punishment, un grupo de niños extraños que todavía estaban en la prepa, fue una de esas bandas.

Probablemente hubieran sido olvidados con cientos de otros actos de esa época, si no fuera por el hecho de que su baterista es Ben Stiller. A 33 años de que se separaron, el sello independiente neoyorquino Captured Tracks anunció el relanzamiento del único álbum de Capital Punishment, Roadkill, para solaz de nuestros morbosos oídos.

Peter Zusi, ahora profesor de Estudios Eslavos en el University College de Londres, nos cuenta cómo fue estar en la banda de punk de Ben Stiller.

Comenzamos la banda por diversión. Íbamos en la misma escuela y Kriss, que fue la figura central del grupo, nos invitó a entrarle. Nunca tocamos en vivo. Alquiló horas en un estudio para que grabáramos, y entramos y grabamos unas ondas re locas. Reservamos varias sesiones de siete horas y todo fue muy intenso. Había un ingeniero profesional allí, y ¡no se la creía con lo que veía!

Si te fijas en la parte de atrás de nuestro disco, hay un montón de cosas raras en los créditos. Llevábamos a nuestros amigos de la escuela a grabar, por lo que hay personas acreditadas con "respiros", "percusión procesada de ruido blanco", "jarras", "tapas de tarros" y "percusión usada como sierra". Hacíamos ejercicios de respiración extraños, experimentábamos con el "ohmmm". Mirando esos créditos, con piezas en el kit como 'VL Tone', 'Prophet 5' y lo que sea que signifique 'Merv', es como un viaje a través de la tecnología musical de principios de los 80.

Me acuerdo de una cosa que bauticé como el Floyd Kuta. No creo que esté en el álbum, y es solo un extraño intercambio entre Ben y Kriss. Básicamente empezaron a hacer una voz extraña de alguien que se llamaba Floyd diciendo "¿Te gustó la canción, Floyd?" y la otra persona le respondía "yeahhhhh" y lo sostuvieron durante tres minutos. Lo único que queríamos era hacer cosas que pensábamos que sonaban increíbles; no había ningún plan detrás. Confieso que casi no escucho el álbum, y yo creo que nadie lo escucha. Fue más bien una cosa de la experiencia de hacer música.

Los padres de Ben y Kriss, que estaban involucrados en el mundo de la actuación y de la producción cinematográfica, tenían conexiones, y hablamos con Gene Simmons. Gene fue un tipazo la verdad, vino y se sentó a hablar con nosotros quince minutos. Nos quedamos pasmados, temblando. No me acuerdo de una sola palabra de lo que dijo.

Si ves la portada del disco, Kriss es el de arriba con cara de pato esquizofrénico, luego estoy yo con ese atuendo como de Darth Vader esquina The Joker, y Ben es el Che Guevara de hasta abajo. Probablemente debiera señalar que en la parte de atrás hay unas imágenes de un animal atropellado, y soy yo en el ciclomotor junto al conejito aplastado. Que conste que nos encontramos al conejito. Ningún conejito fue herido en la producción de este álbum.

Ben era, y todavía es, un tipo normal. Si pienso en cómo se desarrolló la carrera de Ben, mucho ha sido generar conexiones entre comportamientos extraños y la gente normal. Ben siempre tuvo un sentido del humor extravagante, y era bueno para comunicar eso a personas que no eran tan excéntricas como nosotros. Con este álbum, todo fue un cierto tipo de rebelión hacia ser un bicho raro. Y eso es lo que este álbum refleja en mi mente.

Recordando esos primeros años de Reagan, el país estaba cambiando, Nueva York estaba cambiando radicalmente. Había una sensación de que la ciudad se estaba corporativizando, la vida se estaba volviendo más financiera y más desinfectada. Este álbum fue un ejercicio de resistencia adolescente en contra de todo eso.

Después de Capital Punishment, yo me volví académico. Estudié literatura en la universidad, y luego pasé varios años en Europa, en Alemania y en Praga. Conocí a mi futura esposa. Tengo un puesto en literatura checa en el University College de Londres. Esa es mi vida en realidad.

Los tres nos reunimos en noviembre de 2014 y tuvimos una larga conversación. Fue la primera vez que nos juntamos después de 20 años. Hablamos sobre Capital Punishment y Captured Tracks que querían, no volver a lanzar el disco, sino lanzarlo por primera vez, ya que originalmente nunca fue lanzado. Y nos quedamos como "Sí, ¡hagámoslo!" Así que podrán comprar el álbum pronto, seguro.

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