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Rank Your Records: Álvaro Henríquez de Los Tres ordena la discografía de la banda del peor al mejor LP

Álvaro Henríquez, vocalista y líder de la banda, se echó el volado de despedazar sus producciones, y nos dijo qué cree que debería pasar a la historia, y qué es mejor olvidar.

Uriel Delgado

En Rank Your Records, platicamos con miembros de bandas que han acumulado grandes discografías a lo largo de los años y les pedimos que califiquen sus lanzamientos en el orden de su preferencia personal.

La escena chilena es sin duda una de las que más han enriquecido el panorama musical latinoamericano, particularmente en la última década. Son muchas las bandas de las que se puede hablar, pero sin duda una de las que más impacto han tenido a nivel internacional son Los Tres, quienes han sido clave en el avance de la música en el país andino.

Con casi treinta años de carrera y una colección enorme de discos y sencillos detrás, es casi obligatorio ponerlos a ordenar su discografía de lo peor a lo mejor, para poder así reflexionar junto a ellos los puntos más altos de su trayectoria. Álvaro Henríquez se echó el volado de despedazar sus producciones, y nos dijo qué cree que debería pasar a la historia, y qué es mejor olvidar.

8. SE REMATA EL SIGLO (1993)

NOISEY: ¿Cuál consideras el trabajo más flojo de su discografía?
Álvaro Henríquez:
Se remata el siglo, sin dudas. En una votación de un hombre contra un hombre, yo decido que este es el que menos me gusta.

¿Por qué pones al segundo disco, que generalmente consolida a una banda, como el peor de todos?
Claro que nos consolidó. Este disco vendió muchísimo en Chile, miles de copias, fue muy, muy exitoso; pero a mí nunca me gustó el sonido que tenía. El tratamiento que en el fondo le dimos a las canciones no fue el correcto. Estábamos con un productor designado, algo que en ese tiempo se usaba mucho en las disqueras. Era común que a un grupo joven le impusieran un productor y bueno, ese productor tenía un gusto horrible. Fue un disco en el que me costó mucho trabajo convencer al productor de que nosotros queríamos tener un sonido determinado y ellos lo llevaron hacia otro lado. Logré rescatar algunas canciones buenas —dos, tres— pero el resto es algo que no me es placentero escuchar. Y no tengo ningún problema en decirlo. Fuera de esas canciones que están bien grabadas, para mí es un disco olvidable.

¿Hay alguna canción en específico de este disco que a ustedes no les guste pero a la gente le encante?
Seguramente hay muchas. Es interesante esa dicotomía de que nosotros sufrimos mucho este disco pero a la gente le gusta. Mucho. Y a nosotros no. Yo quería darme el gusto de hacer un disco que sonara a AC/DC y ellos querían llevarlo a algo más contemporáneo, más grunge, y ahí se distorsionó el sonido. A partir de ahí dijimos, si nos quieren poner un productor, tiene que trabajar de ingeniero únicamente, porque la producción la hacemos nosotros.

7. COLIUMO (2010)

¿Por qué no terminaron de agarrarle el gusto a Coliumo?
Son varias razones. Si bien es un disco con canciones muy bonitas, son la minoría. Y no quiero decir que el resto sean malas, pero son canciones que no me gustaría volver a tocar en vivo, por ejemplo. Como es un disco doble, son 16 canciones, de las que rescataría tal vez cuatro. Un porcentaje tan pequeño te dice que no es nuestro mejor disco. Creo que el sonido está bien logrado, pero también fue un disco difícil de hacer. Estuvimos trabajando en la coproducción con Joe Blaney en Nueva York y todo el proceso fue muy complicado.

¿Podrías decir qué es un disco difícil de escuchar?
En lo personal me gustan los discos que son más sólidos, que todas sus canciones son buenas. Que puedes escuchar el disco entero y es un material placentero y escuchable. Éste en particular no es muy placentero para escuchar. No tanto.

6. HÁGALO USTED MISMO (2006)

Es curioso que dos de los discos más flojos para ti sean de los trabajos más recientes. ¿A qué se debe eso?
Cuando uno se separa del grupo y después de cuatro o cinco años lo retoma, hay una sensación de que todo queda un poco congelado. Mientras tanto estuve trabajando con los Pettinellis y como solista, y a veces lo sentía más personal. Todo lo que hago con Los Tres también es muy personal, pero cuando te separas un tiempo y luego regresas, la máquina se oxida un poco. Entonces uno hace el trabajo, pero tal vez no con la rudeza con la que debería de hacerlo. Estamos muy acostumbrados al formato del LP y a veces metes canciones que no deberían de estar ahí. Aquí hay canciones que yo no habría puesto, pero en las discusiones que surgen entre la disquera, el productor y nosotros mismos, al final uno cede. La actitud también se oxida. Entonces si llega mucha gente a la que tal canción le pareció buenísima, la terminas dejando, aunque tú no estuvieras tan convencido.

¿Se comienza a ser un poco condescendiente con su trabajo?
Algo así. Muchas veces es necesaria una actitud mucho más férrea, más firme. Entonces, por ejemplo, aquí hay canciones que yo no habría puesto. Creo que es un buen disco, y tengo amigos que me dicen que es una joya. Yo creo que es una joya, pero tal vez no un diamante, sino un zircón. Sí una joya, pero una que no te duele tanto si te la roban.

5. LA ESPADA & LA PARED (1995)

¿Cuál seguiría en esta calificación?
Aquí se pone difícil porque los que faltan son los buenos. Todos estos son buenos. Así como acepto que hay discos malos, creo que de aquí en adelante son trabajos muy bien hechos. Los que mencioné anteriormente podría decir que son los pocos que tienen estas fallas. Pero aquí ya es más complicado. Sin embargo, creo que La espada & la pared podría ser uno que tampoco terminó de cerrar. Hay dos o tres canciones que no me encantan.

Y sin embargo fue éste disco el que los llevó al boom, a salir de Chile, que los contactaran para hacer el Unplugged.
Claro, es como criticar al Sgt. Pepper’s. Pero creo que hay varias canciones en las que se nota el exceso de entusiasmo. Está bien estar entusiasmado, pero no tanto. Siento que nos ganó esa emoción y dejamos varios temas que podrían haberse quedado en el corte. Sigue siendo un muy buen disco, que tiene canciones muy importantes para nosotros como “Déjate caer”, “Hojas de té”, etc., pero aún así le encuentro algunas fallas. Al menos comparado con los que vienen por delante.

4. LOS TRES (1991)

Vamos para la mitad, así que debe de ser más difícil pero, ¿cuál seguiría?
Esto está más difícil que la chucha. Pero creo que Los Tres. Hay gente que me dice que este disco es increíble y claro, es un disco con canciones muy buenas, pero otras no tanto. Hay temas como “En Jamaica” en los que apenas estábamos aprendiendo a hacer música, entonces no son completamente de mi agrado. Suenan bien y demás, pero las pienso como canciones de adolescente.

¿Hasta la fecha lo escuchan en alguna ocasión?
No. Nunca. A la gente le sigue encantando pero cuando uno lo hace, lo mezcla y lo masteriza, y luego se lo enseñas a los amigos y ellos a otros, lo escuchas tanto que no quieres volver a saber nada de él. Todos te dicen que está bien, pero creo que con este disco aplica la frase de: “Diles que te gustó, pero no fue de tu agrado”. Y sí fue de mi agrado, pero como te digo, hay cosas que en su momento me sonaron bien y ahora no tanto.

3. POR ACANGA (2015)

Para los tres primeros lugares, ¿cómo los acomodarías?
Esto ya está muy complicado porque en verdad para mí son discos sin fallas. Por Acanga a mí me gusta mucho, muchísimo, pero también está Fome y son dos discos con veinte años de diferencia entre ellos, entonces está difícil compararlos. Pero creo que seguiría Por Acanga.

¿Por qué un disco tan fresco se coloca entre los mejores de la historia de Los Tres?
Porque lo es. Los discos pueden ser de hace cincuenta, treinta, veinte años o de hace un mes y uno inmediatamente sabe si puede competir con los otros, y éste sí compite. Está en la misma liga. Y es curioso, porque el último antes de éste lo habíamos hecho en 2010, entonces nos tardamos cinco años, no en hacerlo, pero sí en decidir cómo iba a ser. Yo tenía muchas canciones escritas y ahí sí fui muy perro entre lo que entraba y lo que no. Grabé todos los demos y de lo que había sólo quedaron seis canciones, más otras seis que saldrán en Por Allanga. Pensé que tenía que ser todo bueno o si no mejor no sacábamos el disco. Entonces compite porque lo manejamos con el mismo estándar de exigencia que en el ‘97. No es que en los otros haya habido autoindulgencia, pero a veces el espíritu autocrítico se apaga un poco. Y aquí sí fue muy consciente grabar estas canciones, de esta forma, y por eso está entre los tres mejores.

¿Y la segunda parte del disco también estará a este nivel?
Pues en realidad apenas tenemos los demos, pero tiene que ser así. Uno es músico y es compositor, pero no por eso significa que todo lo que uno haga es bueno, para nada. Se tiene que trabajar mucho para que las cosas queden como a uno le gustan. Y éste disco quedó así. Cómo suena la banda, la forma de grabarlo, la duración de las canciones. Me gusta mucho este disco. Fue un proceso mucho más exigente.

2. LA SANGRE EN EL CUERPO (1999)

¿Cómo elegir los últimos dos sin quedar mal con alguno?
De hecho en este punto se aclaran un poco las cosas. La sangre en el cuerpo es un muy buen disco. De comienzo a fin. Pero... tiene algunas canciones un poco extrañas. Lo que a mi parecer también lo hace más interesante, pero hubo temas como “Caudillo de congrios”, por ejemplo, que fueron un poco extraños. Sin embargo, insisto que éste es uno de los muy buenos discos que hicimos.

¿Hubo en su momento algo que no les gustara, o siempre supieron que iba a ser de los mejores trabajos de Los Tres?
Sí, sin duda. Por ejemplo, tuve que remezclar una canción porque no me gustaba cómo había quedado. Entonces ahí empezaron las diferencias de opinión, y por eso tengo el recuerdo de un disco muy bonito, muy bueno, pero que también fue complicado en el sentido de establecer cuál iba a ser el sonido de la banda. Este disco tenga probablemente un 80% del sonido genuino de Los Tres y el otro 20% fue diferente, lo que no quiere decir que sea malo, pero tuve que cambiar cosas, y cuando tienes que cambiar cosas es que en realidad no estaba tan claro hacia dónde se iba. El carro puede ser muy lindo, pero tal vez a una llanta le faltaba aire.

1. FOME (1997)

Pues nos quedamos con Fome. ¿Por qué éste sería el mejor disco de su carrera? ¿Qué tiene que no hayan tenido sus demás trabajos?
Creo que es por el momento en el que fue grabado. Fue un momento irrepetible, por la edad que uno tenía, las letras que nos interesaba escribir. Es un disco que tiene esa urgencia, un disco bastante rudo, sobretodo. Podría decirse que está bastante desprovisto, no tiene mucho ropaje. Más garage como tal. Y con muy buenas canciones. Es una colección de canciones muy buenas. Un disco sin buenas canciones no puedes defenderlo, pero éste creo que está lleno de ellas. Y me da gusto que la gente lo aprecie, porque en su momento fue muy criticado por la prensa —mi gente conocerá cómo son los periódicos chilenos, pero ellos lo apreciaron. Es un disco que se pasa muy rápido y así queríamos que fuera. Si a alguien no le había quedado claro cómo éramos nosotros como grupo, en este disco les quedó clarísimo.

¿Crees que vaya a haber muchas diferencias entre tu orden y el que tendría un seguidor de Los Tres?
Yo espero que sí, para hacerlo más entretenido. Para ellos uno puede ser mejor que otro y seguramente así será. Además siempre nos ha interesado conocer la opinión de nuestro público y seguramente habrá gente que esté de acuerdo conmigo, pero lo más probable es que no. Pero con Fome yo creo que no habrá tantas diferencias, porque yo siento que les gusta mucho. Canciones como “La torre de Babel” que siempre cantan, y en general el sonido del disco. No hubo ninguna rencilla, ninguna diferencia de opinión. Todo fue muy fluido, muy rápido. Lo grabamos y lo mezclamos en tres semanas y son quince canciones, entonces todo fue muy fresco, muy espontáneo. Por eso me gusta mucho ese disco, pero será interesante ver qué piensa la gente. Tal vez me digan que estoy loco y me quieran linchar.

¿Son así los fanáticos de Los Tres?
No, al contrario. Son gente muy fiel. Son como apóstoles. En Chile son gente muy preocupada, muy cariñosa. Acá en México no se diga. El ambiente, la intensidad en los conciertos es increíble. A uno lo llena de felicidad el saber que hay gente que realmente escucha a Los Tres, que realmente se sabe las canciones, las baila, las canta. Entonces como me imagino que sí son, como dicen ustedes, fanáticos clavados, seguro habrá diferencias con esto. El año pasado en el Lunario tocamos un set de 36 canciones y cuando nos despedimos escuchamos que gritaban que nos había faltado tocar tal o cual. Fue un set de casi tres horas y aún así hubo gente que se quedó con ganas de escuchar alguna otra canción, entonces sí, son gente muy leal. Me da mucha curiosidad saber qué van a opinar.

Uriel está lleno de opiniones, y todas las pone en Twitter – @Olalloyo