Hablamos con la chilena que se hizo amiga del abuelo de Kurt Cobain

Leland, el patriarca de los Cobain, la llevó a recorrer en una van la ciudad donde creció el líder de Nirvana.

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09 abril 2014, 3:50pm

Issis Sojit es una artista plástica chilena que viajó a Aberdeen, Washington, para comprender la historia de Kurt Cobain a través de alguien que lo conoció desde el primer día de su vida: su abuelo paterno. Tras 20 años desde que encontraron el cadáver del líder de Nirvana, y un año desde el fallecimiento del patriarca de los Cobain, Issis se animó a compartirme los detalles sobre el tiempo que pasó con el abuelo de Kurt en Montesano. Desde las teoría de la muerte del autor de 'In Utero' a una visita al puente en que, dicen, está inspirada la letra de "Something in the way".

Al final de esta entrevista Issis se pone a llorar y yo tengo que apagar la grabadora. Pero eso sucede al final. Ahora estamos en el Café Normandie, de Santiago, Chile, tomando cerveza y hablando de Kurt y Leland Cobain. La grabadora lo está registrando todo y la gente que transita frente a nuestra mesa, en calle Providencia, no puede sacarle a Issis los ojos de encima: ella, una escultora de 30 años, parece sacada del VHS '1991: The Year Punk Broke'. Tiene los hombros encogidos y los ojos apesadumbrados. La caballera a medio teñir y las botas hasta la rodilla. Un tatuaje de Nirvana en el brazo izquierdo y un colgante de plata alrededor del cuello. Y, haciendo caso omiso de las miradas, le da pequeños sorbos a una cerveza mientras me comparte, por ejemplo, cómo conoció al abuelo de Kurt:

"Siempre había sido admiradora de Nirvana y me interesaba conocer de primera fuente la historia de Kurt. Viaje a Seattle desde Santiago sin conocer a nadie y dando vueltas, preguntando sobre alguien que tuviera datos, me hice de un par de amigos que me hablaron de Leland Cobain. Me comentaban que era muy alegre y que recibía con los brazos abiertos, en su casa rodante, a los que querían saber sobre su nieto. Conseguí su dirección y me organicé para ir a Montesano a conversar con él".

Luego, tocándose el colgante, agrega: "Ese fue el primer de dos viajes. La última vez que lo vi, hace poco más de un año, él se había convertido en mi amigo y también en mi abuelo postizo. Le dije: 'No tengo abuelos... me encantaría que tú fueras mi abuelo'. Y él me respondió: 'Seré tu abuelo de aquí en adelante. Y si vuelves el próximo año, y no tienes donde dormir, te puedes quedar conmigo'. Lamentablemente nunca más lo volví a ver: Leland murió en mayo pasado. Él mantuvo hasta el último minuto de su vida el legado de su nieto: fue amable y encantador con los seguidores de Kurt que lo iban a ver a su casa rodante.

¿Cuál fue la reacción de Leland cuando golpeaste la puerta de su casa?

Me preguntó de dónde venía y cuando le conté que de Chile, y que había viajado para hablar de Kurt, me dijo: '¿Del país de los mineros? Pasa, entra, me acabas de despertar de la siesta, pero pasa adelante'. Él estaba con Peewee, un perrito chihuahua, y con Gary Cobain, tío de Kurt. Estuvimos conversando un buen rato y de pronto me dijo que él mismo me iba a llevar a Aberdeen para mostrarme los lugares en donde había crecido Kurt. Nos subimos a una van, que tenía pegado un sticker que decía 'Kurt was here', y partimos en dirección a Aberdeen.

¿A qué lugares relacionados con Kurt Cobain te llevó?

Fuimos a la casa donde se crió Kurt. Fue extraño porque cuando llegamos me dijo 'Mira: esta fue la casa donde comenzó todo'. Y se quedó mirándola con tristeza. Me sorprendí con esa imagen. Con Leland conmovido mirando la casa de su nieto. Estuvimos afuera largo rato. No pudimos entrar porque Wendy, la mamá de Kurt, la tiene a la venta en medio millón de dólares. En Seattle me enteré acerca de una fan que estaba recaudando fondos para comprarla y transformarla en un museo.

¿Fueron al puente de la calle Young? El mito dice que Kurt escribió "Something in the Way" durante la época que dormía bajo ese puente.

Fuimos. Ese puente está lleno de memoriales, por ejemplo, pusieron una estatua de la guitarra de Kurt y también una suerte de piedra tallada que tiene una foto de él. Además está lleno de rayados. De pronto, cuando estaba debajo del puente, escuchaba cada 20 minutos pasar un auto: no había ningún ruido. Todo era muy tranquilo. Aberdeen es súper aburrido. Es un pueblo muerto. Me imaginaba que viviendo ahí, metido entre nubes y lluvias, si eras adolescente y no tenías una banda, entonces no tenías nada.

¿Cómo era el trailer park en el que vivía Leland? Dicen que parecía un museo.

Leland era una persona súper humilde y sencilla. No recibió nada del patrimonio de Kurt. Vivió en ese trailer park por años. Ahí tenía una foto de cuando Kurt y Courtney le fueron a presentar a Frances Bean. Él mismo se las tomó. En las paredes tenía colgado el 'Nevermind' en edición vinilo de oro y también fotos de Kurt y de Frances. Además de cuadros que Kurt había hecho cuando niño y fotos de cuando Leland era joven y marino. En las fotos se parecía mucho a Kurt: misma nariz y ojos. Yo decía: ¡Wow, son casi iguales! Era místico estar con él en ese trailer.

¿Con qué otro personaje relacionado con Nirvana compartiste?

En el Experience Music Project, un museo de Seattle en donde el 2011 se realizó una exposición de Nirvana, conversé con Krist Novoselic y Tracy Marander, la novia de Kurt a la que le dedicó 'About A Girl'. Ella fue muy amable y me dijo que toda la ceremonia le parecía muy bonita y que le agradaba que la gente pudiera informarse más sobre Kurt. También estaban Wendy, la mamá de Kurt, y Kim, su hermana. En el ambiente se sentía un dejo de pena y alegría. Una sensación de seguir lamentando lo que pasó. Krist, en tanto, estaba contento por la realización de la exposición y por encontrarse con viejos amigos. Ese día llevaba una camisa floreada que resaltaba su personalidad. Krist es un tipo muy simpático. Intentó hablarme en español cuando le comenté que había viajado desde Chile. Me dijo que estaba honrado que hubiese llegado desde tan lejos.

¿Fuiste a los clubes donde tocó Nirvana?

Hablé con un tipo (Erich Von Blon) que había trabajado a comienzos de los noventas como guardia en The Vogue. Él me contó que una vez Nirvana tocó ahí y él tuvo que dejar a Dave Grohl afuera pues tenía menos de 21 años y no podía ingresar al bar del local. Solo lo dejaron entrar a tocar y una vez terminado el show lo sacaron. Kurt y Krist seguían adentro tomando y compartiendo mientras Dave estaba afuera, aburrido y vigilado por este guardia. A ratos salían a verlo para que no se enfadara.

¿Piensas que si Kurt estuviera vivo seguiría tocando en Nirvana?

Yo creo que Kurt seguiría tocando de forma solista. O compartiendo con otros músicos. Su muerte ocurrió cuando él estaba cambiando. No es posible vislumbrar que giros hubiera tomado. Kurt, además de escritor y músico, era un gran escultor y pintor. Era un artistas integral. Podría haber hecho lo que quisiese.

Leland sostenía que a su nieto lo mataron. ¿Qué te compartió al respecto?

Decía que alguien estaba con Kurt cuando murió. Que alguien estaba involucrado en su muerte. Y pensó en Dylan Carlson. Él me decía que es tan fácil volarle los sesos a alguien. Que era tan fácil borrarlo Dylan era un sospechoso. Él es el vocalista de Earth y quien introdujo a Kurt en la heroína. También quien le consiguió la escopeta con que supuestamente se voló la cabeza. Él era el encargado de venderle a Kurt y a Courtney. Ellos lo llamaban, sin que el otro supera, pidiéndole heroína. Era en la época en que estaban tratando de rehabilitarse. Leland no tenía una buena impresión de Dylan. Me contó que siempre lo encontró una mala influencia. Que siempre sospechó que había algo extraño en esa amistad.

¿Y qué opinas tú sobre la muerte de Kurt Cobain?

Pienso que lo mató alguien que estaba acompañándolo en su últimos días. Pudo ser un dealer que le llevó heroína y que dio cuenta que se les pasó la mano al probarla. De otro modo, si se hubiese quitado la vida, en ese contexto Kurt me decepciona y defrauda: no puede haber dejado a una hija de un año a la deriva. Frances Bean no tiene recuerdos de su padre. Es súper fuerte pensar que solo vive a la merced de este personaje que se voló la cabeza.

¿Qué fue lo primero que hiciste al regresar de tu viaje por Seattle?

Cuando volví a Chile, después de conocer a Leland, saqué de mi pieza todas las cosas que tenía pegadas de Kurt y nunca más volví a escuchar Nirvana. Sentí que ya no era necesario que estuviera recordando a Kurt en mis paredes. Pasa que me traje al personaje real. Y me decepcionó lo que pasó con ese personaje. Todo lo que su muerte significó para su familia.

¿Extrañas a Leland?

Me emociona responder esto. Lo extraño mucho. Me da demasiada pena volver a Montesano y tener que ir a verlo al cementerio. Me emociono porque me siento muy honrada de haber compartido con él. De que él haya compartido su tiempo y sus historias conmigo. Que me mostrará todo lo que me mostró en Aberdeen. Es súper impactante, para mí, haber hablado con una persona que conoció a Kurt Cobain desde el primer día de su vida. De haber entrado a su ambiente más familiar y ver lo que significó la locura de su muerte. Lo bueno y lo malo. Lo que más rescato de haber conocido a Leland, y de mi viaje, es haber percibido el amor que siente un abuelo por su nieto.