Ali Gua Gua: salir del clóset grupal

Luego de toda esa historia de gestación y paso por múltiples bandas, para este disco Ali se propuso "salir del clóset grupal".

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04 diciembre 2013, 5:48pm

Aunque con mucha frecuencia me encuentro en algún rincón de la noche a Ali Gua Gua y felizmente compartimos uno que otro entusiasmo por lo que estemos escuchando en esos momentos de la fiesta, a finales del año pasado la busqué en plan serio (poca fiesta) para hacerle algunas preguntas, muy en mi papel de preguntón profesional, con miras a escribir un pequeño perfil sobre su vida en la música.

Cuando me dispuse a escribir las preguntas que le haría, me di cuenta de lo mucho que desconocía de ella. Me decía fan de su trabajo y me habían provocado montones de entusiasmos varios de los proyectos de los que había sido artífice: Ultrasónicas, Kumbia Queers, Afrodita, Afrodyke y, por supuesto, su alias ponerrolas (DJ Guagüis), en la que la había visto ir de la cumbia al techno y en la que alcanzan a percibirse sus gustos heterogéneos… Pero no sabía cosas que descubrí en sus respuestas, como que la música había sido para ella una manera de sobrevivir luego de que la echaran de casa y que fueron prestadas las guitarras con las que comenzó.

También desconocía que desde muy chica, alrededor de los 14, cuando los demás estábamos descubriendo que nos cagaban nuestros papás o descubriendo formas obscenas en el mármol falso de algún baño (y delinéandolas con pluma), ella ya escribía reseñas de películas y de música en periódicos veracruzanos. No le pagaban, pero tenía una credencial de prensa que le ayudaba a entrar a conciertos gratis y a zafar de la policía. (Y ustedes que se sienten modernos haciendo lo mismo…)

Al final de su etapa puberta ganó un concurso de cuento corto, y con lo que le pagaron se compró su primera guitarra. Así que autora era desde muy joven, por ello era que sus textos en Moho o en La Mosca eran tan fluidos y disfrutables. Y la continuamos "leyendo" en sus canciones, cuyas letras tenían el 60 o 70 por ciento del encanto de todo lo que iba tocando Ali.

Más tarde, el cine la trajo al DF. "No me veía estudiando otra cosa y quería salir desesperadamente de Veracruz. Leía Dicine y Nitrato de plata, y eventualmente me enteré del CUEC y del CCC. Luego, en ese año sabático de los 17, cayó un rodaje a Veracruz: Dama de noche, una ópera prima del CCC. Pasé dedealer del crew a asistente de vestuario, dio la casualidad que había leído la novela de David Martín del Campo y era fan, así como de Cecilia Toussaint, la protagonista, así que me involucré durísimo".

Hizo migas con Gustavo Montiel, el productor que luego fue director del CCC, y cuando fue a hacer examen, todo mundo la recordaba de la filmación, así que entró de una. Rodajes, pequeños ciclos de pelis en La Panadería y toquines de las Ultras más tarde, sucedió que comenzó a atraerle la cumbia."La primera cumbia 'real' que me impactó la escuché en un pesero en el DF, por ahí del 94", me contó en aquella conversación. La cumbia era "Entrega de amor", de Los Ángeles Azules, y la hipnotizó desde la primera frase: "Vamos al lugar prohibido en busca de experimentar". "Me parecía una frase asombrosa con la que me identificaba más que con, digamos, Guillotina, Fobia u otros grupos de rock nacional del momento. Fue como oír rock and roll por vez primera. Empecé a investigar, a comprar cumbia y a fanatizarme". Fue la época de su paso por el electrotontis cumbiero vía Afrodita…

Comenzó a ver también con asombro, pero sobre todo con una sonrisota en los labios (cuando no carcajada), el purismo que veía expresarse en el rock ("la cumbiafobia o como quieras llamarle, sobre todo de los rockeros de ultraderecha"). Hasta la fecha, le produce mucha gracia provocarle entripados a esos heavies que escuchan "Chica de metal", de las Kumbia Queers. Un día, incluso un chico se atrevió a decirle que no podían hacer eso, que era un sacrilegio. "Le pregunté si sabía cómo se llamaban los miembros de Black Sabbath y me dijo que no, lo callé en un segundo".

Para Ali, la música es una de las expresiones más libres que existen, y siempre le gustó por igual el metal, el pop, el hip-hop, el son jarocho y la cumbia, por eso a nadie debe extrañarle lo que encontrará en Forever Alone (My House Producciones), su primer disco solista, el que presentará en vivo por estos días, con una gira en compañía de Miss Bolivia que comienza en el DF (jueves 5, en el España; viernes 6, en el Alicia, y jueves 12, en la pulquería Insurgentes). Los doce tracks del disco que ella describe como antigénero o bipolar (un álbum genre bender, sin duda) transitan por el punk, garage, house, cumbia y hip-hop, y si bien casi todos los instrumentos los tocó ella, colaboran por ahí Polymiller, Sonido Berzerk y Sandunga, y de la producción se encargó Julián Lede.

A Ali le gustan los grupos y la alquimia que descubre cuando está con más gente. Su primer grupo se llamaba "Los abortos del infierno", en él tocaba la batería y cóvers de Bon Jovi, Guns y ese tipo de cosas. Obviamente, no pasó de los bares. "Las Monas" fue el primer grupo que tuvo en el DF, con Therese, una bajista australiana que había visto 54 veces a los Ramones."Nos pasamos un año buscando baterista, y justo cuando tenía que irse, apareció la Jenny. Me dijo: yo toco en Las Monas, tú toca en Las Ultras, y así fue. De Intestino Grueso, yo era fan fatal, los iba a ver todo el tiempo, y cuando la Jenny se fue a Estados Unidos tenía tiempo libre, y Miguel (Calderón) dijo: "¿Por qué no tocas?", así que empecé a tocar con ellos. Una gran escuela de arte y estética".

Luego de toda esa historia de gestación y paso por múltiples bandas, para este disco Ali se propuso "salir del clóset grupal". Se refiere a este disco como uno visceral, que saltó de sus entrañas cual alien, y si bien advierte que se trata de un disco en el que desnudó su alma, no sabremos bajo qué intensidad luminosa hasta que escuchemos canciones como "Pagar por tocar" o "Dándome alegría". El disco va a estar disponible en descarga gratuita, quemado en CD y original en vinilo. Su idea es reivindicar la autopiratería, una que quizá, desde su perspectiva, empecemos a llamar en un futuro disquera artesanal y parte esencial de la cultura.

@peach_melba