Ponte zen con el pop espiritual de Elsa y Elmar

"Nada es como quieres, todo es como debe ser", ponte zen con lo nuevo de Elsa y Elmar, pop espiritual para el bolsillo.

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mar. 5 2015, 7:10pm

Este artículo fue publicado en Vice Colombia

A Elsa la escuché por primera vez el año pasado y con sus dulces angustias, juguetonas nostalgias y sonidos bonitos, se me quedó clavada en el pecho y retumbando en los oídos. Además, después de su primer disco, Sentirnos bien, me dejó con la curiosidad latente saber que ya estaban listos los ingredientes experimentales para su segundo álbum, que llevará por nombre REY y que espera ver la luz en mayo de este año. Un disco que viene cargado de composiciones más rudas, densas y penetrantes, en las que Elsa se apropia de historias ajenas que se atraviesan por su destino para ser decoradas musicalmente.

Esta bumanguesa residente en San Francisco, California, se quedó en mi radar y apenas supe que había terminado de cocinar el primer sencillo de su nuevo álbum, me metí de cabeza a curiosear sus componentes. "Exploradora" lleva un sonido que ella define como "pop espiritual", con unas melodías de piano, sintes y guitarra que van de lo suavesito-liberador a lo caótico-energético, con una letra que viaja al interior y que suena a puro sueño. Se trata de una búsqueda íntima a través de sentimientos intensos que termina en la aceptación de cada circunstancia como se presente.

"Nada es como quieres.

Todo es como debe ser.

Tienes lo que tienes.

Tienes lo que debes tener".

Pop espiritual, en efecto.

Dirigido por el colectivo Sublime Melodía que integra Elsa junto a su productor Mateo Lewis, Eric Sugatan y Alexandra Camacho, "Exploradora" se presenta con un video muy bonito en formato de cine. Grabado entre unas playas vírgenes al sur de San Francisco y los bosques del Yosemite National Park (sí, el del oso Yogi), se trata de un viaje paisajista en el que, en medio de montañas de postal y atardeceres de esos existenciales y profundos, emana una canción cuya naturaleza trata de explicar, a través de la experiencia, lo que pasa por la cabeza de la pequeña Elsa.

Sin más preámbulos, pues, aquí les va: