Quantcast

Noisey Specials: Ghost Magnet Roach Motel

Joey Muñoz

La banda experimental de Tijuana/San Diego se fue de gira por Estados Unidos en búsqueda de la identidad de Brian Sweda, el miembro más caótico de la banda y uno de los músicos más interesantes del underground.

Hace 6 años conocí a Ghost Magnet Roach Motel casi por accidente. Fue de esos raros momentos en los que a pesar de ser prácticamente un adulto me sentí intimidado por un grupo. Me había marcado un amigo para ir a grabar una sesión de la enigmática banda y accedí porque no tenía nada que hacer ese día. No sabía mucho del proyecto pero tenía entendido que era una banda experimental de noise compuesta por dos tijuanenses (Daniel Ruanova y Julio Orozco, infantes terribles del arte contemporáneo mexicano), un japonés (Shinpei Takeda, artista internacional que por alguna razón se enamoró de Tijuana) y dos gringos (Tony Cozano y Brian Sweda, dos ex-músicos punks que en ese momento vivían en las calles de San Diego). Sabía que sus conciertos eran más instalaciones o performance, y que en ocasiones les gustaba lanzar cubetazos de insectos a su público. Ahora entienden por qué me dejé intimidar.

Llegué a casa de Shinpei y Julio, una hacienda grande y vieja en un cerro de la ciudad, con mi camarita listo para grabar algo que no tenía idea cómo saldría. Poco a poco fueron llegando todos, cada personaje más extraño que el anterior. Nos dirigimos al estudio de grabación a dejar las cosas, solo para regresar a la casa, fumar unos gallos y beber Tonayan. A pesar de ser personas completamente diferentes entre sí, los cinco miembros de GMRM compartían un dolor evidente, producto de años de loquera. Para Ruanova y Shinpei, y hasta cierto punto para Julio, esa loquera fue domada hace años, pero los gringos Brian y Tony seguían viviendo recio con el propósito de conocer los límites de su humanidad. Mi impresión, sobre todo de Brian, era de un hombre que había perdido todo, alguien que estaba hecho pedazos y cada uno de esos pedazos estaba buscando embriagarse o drogarse para olvidar. En cambio Tony, que venía acompañado de su hija, me parecía un güey bastante simpático, pero un poco perdido en su propia mente. Regresando al estudio, Shinpei pidió apagar las luces. Le dije que mi cámara no iba a lograr captar bien las imágenes en la oscuridad, pero me aseguró que no importaba y prendió un estrobo desde su área para iluminar esporádicamente el espacio. Grabaron en un solo corte un disco completo de improvisaciones, y a lo largo de esa hora sentí como si hubiese entrado a un hoyo negro donde lo único que había era los demonios estos señores.

Esta fue mi inducción a la verdadera música noise, un género que a partir de ese momento he aprendido a disfrutar bastante. Y de igual forma, a partir de ese momento forjé una amistad con los cinco. Sobre todo Ruanova y Shinpei me invitaron a grabar un par de veces con ellos. Pero nada me podría preparar para la mini-gira que me invitaron a grabar por el noreste de Estados Unidos. Unos meses antes de viajar, la banda ingresó a Julio y Brian a un centro de rehabilitación en Baja California, del cual salieron limpios y listos para empezar de nuevo. Se juntaron para tocar en el festival All My Friends en Rosarito, para este show armaron una estructura amarilla en la que Julio se vistió de astronauta, parecía que esta nave espacial estaba apunto de despegar en cualquier momento. Este performance fue llamado MEXICAN JUDGEMENT DAY (Día del juicio Mexicano), y fue un tributo a la rehabilitación de Julio. De igual forma la gira por Nueva York y Philadelphia sería titulada SEARCHING FOR THE WHITEMAN'S SOUL, un tributo a Brian no solo por dejar las drogas si no por ser él. Brian es el corazón del proyecto, y ni ellos ni yo podría definir por qué con precisión. Por suerte, este documental corto puede ser el documento más completo sobre los 5 individuos que conforman Ghost Magnet Roach Motel, y el propósito del proyecto. Más allá de este reportaje, Shinpei Takeda acaba de terminar un documental experimental del proyecto y se encuentra en en festivales de cine documental.