Foto: Alejandra Merlano

“La gente cree que hacer un reggaetón es muy fácil”: Mañas Ru-Fino

Hablamos con la mitad de Doble Porción sobre su exploración sonora con el reggaetón, el supuesto declive del rap de la montaña y su futuro con Métricas Frías.

|
sep. 14 2018, 7:21pm

Foto: Alejandra Merlano

"Papi, hablame", responde una voz ronca al otro lado del teléfono, con un acento paisa arrastrado y con cierta emoción del saludo corto. El que está en la línea es el mismo que sin quererlo bautizó un movimiento que sacudió a una nueva sangre del rap en Medellin y de Colombia en general. Su disco de 2015, Rap de la montaña, terminó por darle la identidad a un sonido que representa y hace sentir orgullosos a los oriundos de estas tierras, a los MCs, los beatmakers y, por supuesto, al público que se apoderó del concepto y se lo tomó personal.

El personaje al otro lado de la línea es Mañas Ru-fino, la mitad de Doble Porción, un militante de MBZ, una voz que con muy poco filtro en lo que narra y muchos skills en lo que desprende su lírica, ha aportado a esta nueva generación del rap colombiano un sentimiento de satisfacción al escucharlo.

Mañas es lo explícito y lo introspectivo, lo sagaz y lo frentero, todo en las barras que le toque tirarse, en el beat que le pongan, en el modo que le dé la gana.

Me escribió hace unos días a decirme que hoy, 14 de septiembre, se iba a tirar un reggaetón y quería que hiciéramos esto, que habláramos de esta nueva etapa.

La polémica no va a ser algo nuevo: desde que lanzó en marzo de este año su canción "Curt Kovein" como Doble Porción, las críticas han sido el pan de cada día. Se les acusa de "vendidos", de dejar el under para volverse mainstream, de "caspear" su rap por trap, y ahora de hacer reggaetón. Sin embargo, según él, la música sigue siendo la misma, solo que su exploración sonora está destruyendo las barreras de los géneros y está retándose a sí mismo a conocer cosas nuevas, saliendo de su zona de confort sin que esto signifique una ofensa a los raperos ni a sus seguidores.

Aprovechando el lanzamiento de su nueva canción "Fletez" junto a Juan Sinatra de The Colombians, decidí hablar con Mañas sobre esta nueva etapa, el supuesto declive del rap de la montaña, sus motivaciones y el futuro de su proyecto con Métricas Frías.

***

NOISEY: ¿Qué ha pasado con Doble Porción en los últimos dos años desde Manzanas a la vuelta, uno de los discos más aclamados del rap paisa en los últimos tiempos, hasta lo que estás lanzando hoy, que ya es la entrada en firme al reggaetón?
Digamos que más que al reggaetón a la música en general, dejando las barreras musicales a un lado. ¿Sí me entiende? No se trata solo del reggaetón, aunque eso es lo más opuesto a lo que hacíamos.

En estos dos años hemos crecido como personas, también han crecido las responsabilidades que tenemos. Ya dejamos de ver todo también tan inocente, como si todo se diera; me refiero a que si uno pone más de su parte, le va mejor. Es una transformación personal y una búsqueda también de lo que queremos ser en el futuro, cómo nos vemos y a qué tipo de música queremos llegar. No es dejar el rap, sino en general aprender más de la música.

Cuéntame un poco de eso que dices que han crecido ustedes y con eso las responsabilidades.

Antes de que naciera el disco de Manzanas a la Vuelta, mi bebé estaba en la barriga todavía, entonces yo también era más 'pelao' y como que uno fluía más, uno hacía lo que le trajera la vida y se iba acomodando a las cosas que pasaran. En este momento todo es más planificado y hay cosas que se tienen que cumplir, como poder responder por la niña, Santiago (Métricas) ya responde por su mamá también, entonces ya es un juego con la vida, de poder estar bien para poder dar buena música, ¿me entendés?

Claro, ya no son los jovencitos que podían seguir de farra un fin de semana derecho. Ahora es pensar en tener un proyecto y trabajar para que eso sea rentable.
Claro, y tener que responder por él a tote. Antes también era así, pero como te decía, como uno era más 'pelao' mentalmente era más una guerra constante de conseguir conciertos y todo. Ya estamos entrando como en una etapa, no es que seamos maduros mentalmente porque igual no ha pasado mucho tiempo, pero estamos tratando de buscar eso y apuntarle a hacer cosas y que todo tenga un sentido. Que no sea solo loqueras sino que pase por algo realmente.

Podríamos decir que hay dos etapas de Doble Porción en los últimos años, y una marcó un antes y un después y es la canción de “Curt Kovein”, donde muchos comentarios dijeron que había muerto el rap de la montaña, haciendo referencia al parche de Medellín y a tu primer disco en solitario. ¿Sientes que en efecto murió el rap de la montaña?
No puede morir. Es una cosa que ni siquiera yo me inventé –aunque sea mi álbum–, yo solo le puse nombre a algo que estaba pasando y que todavía pasa. Lo que sucede es que mucha gente se lo tomó a pecho, y es algo que a mí me gusta, pero es como que no había rap acá que los representara o los hiciera sentir orgullosos, entonces se lo tomaron muy personal, tanto que cuando salió “Curt Kovein” fue un golpe emocional más para ellos que para nosotros. Fue como "jueputa, cómo algo tan chimba no va a volver a pasar", pero nosotros no hemos dicho que no va a volver a pasar.

La gente piensa que ya estamos del otro lado, pero nosotros las tenemos guardaditas estratégicamente para lanzarlas en el momento preciso. Y obvio no ha muerto, el reggaetón que nosotros hacemos, tiene que ver mucho con eso. Yo lo rapeo, son otras temáticas pero siempre con esa esencia.

Foto: Mateo Rueda | Noisey en Español

¿Cuáles son esas otras temáticas?
Pues el reggaetón de hoy es muy limpio. El trap de Puerto Rico, no. Ese es explícito. Entonces yo creo que nosotros le podemos dar un poquito de calle otra vez al reggaetón, un poquito de cosas explícitas, un poquito de cotidianidad, cosas que el reggaetón tenía antes y que quizás se han perdido porque evolucionó. Pero como nosotros venimos del rap y de hacer cosas callejeras que siempre nos van a gustar, el reggaetón de nosotros siempre va a estar marcado por eso. O si hacemos un trap o un vallenato, siempre va a ser con esa cosita.

Hay ciertos temas que marcan la diferencia entre lo que hacían y lo que pasa en este momento. Métricas con "Gotcha", Crudo con "La mitad de la mitad" y tú que sacas "Fletez" hoy. ¿En qué momento entra en el parche esta idea de entrarle a otro sonido?
Eso fue natural. Nosotros venimos de un proceso de grabar La Gra$a, que fueron como 35 temas de rap de los que quedaron solo 14 y el resto se borró. A parte de eso, los 14 temas de Manzanas a la Vuelta, mi disco que tiene como otros 11 temas, el de Santi tiene como 10, no sé... son como 200 canciones, estoy exagerando pues, pero es demasiado rap. Ya habíamos encontrado como una manera de hacerlo, como cierto tipo de confort, y como que ya nos salía bien como lo hiciéramos, lo digo sin ego.

Lo digo porque eso de intentarlo en otros géneros fue algo natural que llegó y simplemente a nosotros nos hicieron ver que también éramos capaces de hacerlo. Nunca dijimos "hagamos un reggaetón", no. Incluso nunca hablé con Crudo para que hiciéramos un reggaetón. Yo hice un tema aparte con Juan Sinatra y él hizo el suyo y al mismo tiempo nos los mostrábamos, y la cara de los dos fue como "wow", nadie se influenció en hacer reggaetón, ni nos influenciaron los reggaetoneros que conocemos, nadie. Incluso los reggaetoneros que conocemos nos dijeron "no queremos que hagan reggaetón". No es una decisión influenciada ni por la moda, ni por lo que está sonando, sino que fue algo natural. A nosotros también nos gustan unos reggaetones, y llegamos a la conclusión de porqué no hacerlo, si al final lo disfrutamos escuchándolo en otras personas. Es un reto también.

Ahorita escuchándote decir que ya tenían una manera de hacer rap y estaban en una zona de confort, ¿sientes que había una fórmula y ahora mismo con lo que estás sacando es justamente salirse de esa fórmula?
Totalmente. Lo digo muy humildemente, no quiero que suene como que nosotros éramos los reyes del rap y que todo nos salía bien. Sino que siempre hemos sido de buscar nuevas formas de hacerlo. Un día nos dio por grabar sentados, luego me dio por hacer unas canciones sin escribirlas, siempre buscando fórmulas de cómo hacer música que nos nazca, que nos salga naturalmente, y con este tema que salió hoy fue así.

Yo llegué donde Juan Sinatra y nos sentamos a escribirlo casi sin escribirlo y pensando las ideas, tin, tin, tin, sacamos la letra, la juntamos y ahí mismo la grabamos. Natural, sin pensar en hacer un reggaetón, ni que fuera medio romántico.

Ahora que decías que no es fácil hacer reggaetón y que de hecho retabas a la gente a hacerlo, me causa mucha curiosidad saber qué tipo de reggaetón te gusta a todas estas.
El vieja escuela. Me gusta Héctor y Tito, Daddy Yankee y Nicky Jam viejo, el que era como más rapero, porque ellos eran raperos en esa época, incluso si te ponés a mirar las vestimentas y todo eran súper raperos, ya después se fueron limpiando.

El de la era dorada de DJ Playero.
Ese es un poquito más viejo, pero el que empezó a salir internacionalmente después de eso, que empezó a llegar acá como en el 2001, 2002, es el que a mí me gusta. Obvio hay unos nuevos también, pero ese viejito me gusta cómo suena y cómo lo hacen.

Foto: Mateo Rueda | Noisey en Español

Hay un pedazo de un tema de Doble Porción que me parece que tiene mucho que ver con lo de ahora, y es en "Roca N’ Ron" cuando dicen “Mamá no quiere al novio jíbaro ni al raper, quiere restaurantes finos y elegantes”. Mirando atrás y sobre todo aterrizado en lo que estás haciendo hoy en día, ¿sientes que hay una relación de eso con buscar un género que les abra más puertas?
"Roca N' Ron" es muy desligado del rap. Yo creo que en parte por eso fue el éxito. En esa canción dijimos que sí queríamos plata, eso fue hace años. Que estábamos buscando cosas y “te lo explico cuando crezcas”, era en cierta manera como desligarnos de tanta negatividad que hay en el rap porque usted se pone un pantalón apretado, porque se pintó el pelo, porque su amigo es gay, por todo, ¿sí me entiende? Es como que somos libres y en parte la canción funcionó por eso, porque en el rap no había nadie en ese momento que hablara así, que era incluso un poquito farandulero porque el video era en una limusina, pero todo era parte de lo mismo, como "¿por qué no subirnos a una limosina si acá no lo han hecho los raperos?". Obvio nos dieron un montón de palo por eso, pero a los días ese tema estaba sonando en todas partes.

Y sí tiene relación porque si usted se pone a mirar la letra y la coloca en un ritmo de reggaetón, es un reggaetón; si la pone en un ritmo de rap, es un rap, y si la pone en un ritmo de trap, es un trap; pero la letra es igual, no cambia. De lo que hacemos ahora diría lo mismo. Y lo hemos dicho desde siempre, solo que hay gente que no ponía atención, porque desde hace tiempo había en las canciones cosas como "nosotros queremos más de lo que el rap te puede entregar".

Háblame de “Fletez”, ¿quién te está haciendo las pistas, con quién estás trabajando?
"Fletez" la hice con Juan Sinatra que es de The Colombians, unos productores de Medellín que hacen trap. Han estado también en unos reggaetones para gente de acá, camellan con Crudo, pero somos muy cercanos. Hay buena energía.

La canción salió porque un día caí al estudio de Juan y con él pasa algo y es que hay muy buena química. Él hace la pista, pero también escribe cosas, entonces la canción la escribimos los dos y salió super rápido, casi sin darnos cuenta. Nosotros no nos sentamos a pensar en hacer un reggaetón. Hicimos como un dibujo libre hasta que nos sentamos a escucharla y que estaba medio terminada, como "wow, cabrón, de verdad es pegajosa". Lo logramos casi sin querer. Yo la defino como algo natural, libre, espontáneo. No hicimos un reggaetón como para ofender a los raperos, pa’ que se sientan aludidos, tampoco queremos sonar igual a los reggaetoneros. Solo estamos haciendo la misma música de siempre en los mismos estudios caseros y las mismas cosas, pero es otro tipo de música que nos está naciendo.

Es lo que quieren hacer.
Sí, y ojalá esto quede claro: no es por subestimar al rap y menos al reggaetón, porque los dos me parecen súper complicados de hacer. Yo no sé cómo lo vean los raperos, pero yo lo veo como una forma de respetar la música en todo sentido. Si yo mismo solo hacía rap y me puedo hacer un reggaetón, men, se siente cabrón que suene bien porque entonces es un reto que yo cumplí conmigo mismo. No se trata de hacer sentir mal a los raperos o a los fanáticos que siempre nos han acompañado, humildemente es una canción que queremos sacar, que nos parece bacana a nosotros y la disfrutamos. Es reggaetón sin ego, sin querer estar encima de nadie, ni en la boca de nadie. Eso siempre va a pasar, pues, pero es con cero ganas de generar polémica.

Después de tanto palo ya estás curtido en el asunto de que, canción que sale, canción que empieza a recibir comentarios de todo tipo. Están en un punto en el que pase lo que pase, siempre va a haber haters por más que cambien y vuelvan al sonido de antes. ¿Qué piensas en este momento? ¿Qué le dices a esas personas?
Yo creo que en un momento cuando todo empezó a pasar con "Curt Kovein" y todo eso, causó como más impacto, sí fue como "wow, me están amenazando, me están insultando por una bobada". Yo ya lo veo como parte de la música, parte de lo que hacemos. Hay veces que es la misma gente que más lo sigue a usted la que más lo critica, pero lo siguen siguiendo, entonces hablando de eso es más bien dar un mensaje positivo. Cada uno verá lo que escucha, pueden decir lo que quieran y entender que si alguien se pasa pues uno le puede responder, porque uno al final por más profesional que sea, es una persona y hay gente que se mete con cosas que no son profesionales.

Yo soy libre haciendo mi música y haciendo mi reggaetón, mi trap, lo que quiera, y ellos son libres de criticar lo que quieran, pero siempre con respeto. Ese sería el mensaje. Porque si no, es peye, se cargan ellos de mala energía sin sentido porque al final es una canción que solo están escuchando y se ponen bravos por eso, y lo pueden llegar a incomodar a uno porque le hacen un comentario familiar o de la hija o de yo no sé quién. Entonces, nada, que se expresen como yo me estoy expresando, pero con respeto.

¿Cuál es tu meta en esta nueva etapa?
Nosotros queremos conocernos totalmente en la música. Obvio queremos vivir de la música, vivir bien, hacer de esto de verdad una profesión sustentable para mucha gente que depende de uno, la familia, el equipo de trabajo, los que hacen las portadas, los que nos visten. Y más que todo es ser feliz en esta etapa, no pensar que no puedo hacer algo porque mi público de siempre me va a crucificar, porque eso de cierta manera me limita. Yo creo que el mensaje en este momento es hacer lo que uno quiera, buscar libertad, ser uno mismo, que ese siempre ha sido el mensaje. Pero en este momento todo puede ser lo que uno quiera, las críticas siempre van a estar, hay que ser libres y tratar de ser felices, güevón.

¿Hay algo así como un público al que le quieras llegar con esto nuevo?
No, que llegue y escoja. Yo creo que apuntar a públicos es bien difícil, como decir "esto lo van a escuchar las mujeres", no. Yo he hecho temas de rap que creía que no le iban a gustar a las mujeres y les encantan. Entonces es más como no de públicos sino que la música pueda llegar a más partes, sea cual sea el público. Partes como que la gente sea como más soyada, que la pueda disfrutar, que no esté tan cargada de tantas preocupaciones para no cargar a la gente de lo mismo de siempre, ¿me entendés? Que sea como otro aire vaciladito.

En este momento de tu vida, ¿qué te da esta exploración de nuevos géneros que no te da el rap?
Un montón de cosas. Más creatividad, porque el rap de por sí es más plano: son 16 barras, hay veces sin coro, sin scratches, sobre la pista, ¿me entendés? En el trap uno tiene que inventarse otros flows, tiene que sacar otros estilos, pensar quizás otras temáticas que puedan ir con la esencia de lo que vos hablás. Entonces es más creatividad, como no sentir que uno se estanca en lo mismo, sino de buscar maneras de hacerlo.

Con esta nueva exploración que están atravesando Métricas y tú, ¿qué va a pasar con Doble Porción en cuanto al sonido y las letras? ¿Van a dejar sus proyectos solistas para hacer otras cosas, y a Doble Porción para seguir haciendo rap?
Doble Porción yo creo que está en una etapa de construir otras cosas. Como que nosotros somos en cierta manera los más jóvenes del combo, los más peladitos, entonces nos falta madurar más mentalmente y en la música. Nos estamos dando cuenta de las cosas, de qué podemos hacer y de qué no podemos hacer. Lo que viene de Doble Porción no lo han visto, nosotros hemos sacado sencillos, pero nada de lo que hace parte del nuevo álbum que tiene un sonido muy actual pero muy Doble Porción. Lo de siempre de nosotros con ritmos actuales, con la idea de nosotros que es la introspección y hablar de lo que nos pasa.

En cuanto a los proyectos solistas, ya sí es como lo que cada uno quiera hacer en este momento. No sé cómo vaya a ser el sonido de Santi, pero creería que puede ser más trapero, y él mío puede ser más vacilado, más discotequero. Y bueno, el de Doble Porción es como el junte de las dos cosas pero sin reggaetón.

¿Qué sientes en este momento a la expectativa de lo que vaya a pasar con "Fletez" y los comentarios que vayan a salir?
Ya lo había hablado un montón con Juan Sinatra y Santi, y nosotros estamos tranquilos. Lo estamos haciendo de corazón, igual que cuando sacábamos los raps; es de corazón, sin ganas de ofender a nadie, ni pasar por encima de nadie. De seguro va a causar impacto negativo y positivo al mismo tiempo, pero tenemos que seguir camellando en lo que sigue. No hay que estar muy pendiente de eso, la onda la estamos haciendo de corazón y cuando uno hace las cosas así, pues espera lo mejor y en eso estamos.

Conéctate con Noisey en Instagram.