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Ilustración: Zafaraz | VICE Colombia.

Depresión, ansiedad y rimas: La relación del hip hop y la salud mental

Miguel Pérez Mendoza

Repasamos el trabajo de varios artistas que no temen afrontar sus trastornos mentales.

Ilustración: Zafaraz | VICE Colombia.

El pasado 15 de noviembre de 2017, el rapero estadounidense Lil Peep fue encontrado sin vida al interior del bus de su tour en la ciudad de Tucson, Arizona. A la estrella emergente de hip hop emo se le adjudica, aparentemente, una sobredosis de los fármacos Xanax y Fentanilo como la principal causa de su fallecimiento. A pesar de la corriente depresiva e inconformista que predomina en las producciones de Peep, el lamentable suceso deja abierta una inquietud que debería concernirle a todo el público rapero: ¿hay un problema de salud mental dentro del escenario hip hop actual?

En años recientes, dentro del hip hop se ha percibido un aumento bastante tangible de artistas como Kendrick Lamar, Canserbero y Kase.O que abordan temáticas referentes a depresión, ansiedad, adicción y problemas relacionados con trastornos psiquiátricos. Temas que han sido un tabú por décadas en el género y que sin embargo siempre han estado ahí.

Desde hace más de una década, el hip hop se convirtió en el género más popular y exitoso comercialmente de los Estados Unidos, superando incluso al rock y al pop en las plataformas digitales. Muchos artistas como Eazy-E y 50 Cent se posicionaron por hablar de armas, materialismo, sexo y malandreo. Por eso al notar que temas relacionados con la salud mental son cada vez más comunes dentro del mainstream, y al ver que la clásica imagen del rapero gangster es cada vez más difusa, es interesante preguntarse: ¿se está alejando el hip hop de lo que se supone debería ser, o es justo esto lo que necesita ser actualmente?

En general, la mayoría no nos preocupamos por la salud mental. Para muchas personas ir al psicólogo es motivo de vergüenza y los trastornos emocionales suelen ser interpretados como signos de debilidad. Pero es importante recordar que todos tenemos nuestros propios demonios y batallas internas que llevamos día a día. Y aunque el hip hop no es extraño a tocar temáticas tristes, la depresión no es algo que se asocie de inmediato al pensar en el contenido lírico del rap.

Tech n9ne - "frágile"

Somos frágiles
(Ojalá lo hubiera sabido)
Nunca pensé que sería tan frágil
(No eres el único)
Si no me quebré antes, estoy a punto
(Hemos estado aquí antes)
No quiero cambiar nunca
Soy frágil
Nunca quiero…
Nunca…

Esto radica en que por las venas del hip hop siempre ha fluido el imaginario gangsta, y las muestras de debilidad o vulnerabilidad no se consideran muy gangsta que digamos. Para un artista dentro de este género, declararse públicamente deprimido, vulnerable o frágil, es separarse de la imagen estereotípica del rapero. No es un secreto que el hip hop es mayormente dominado por hombres y la manifestación constante de masculinidad y virilidad es uno de los elementos principales de esta cultura. Esta masculinidad, generalmente representada en conquistas sexuales o enfrentamientos físicos, ha sido inherente al hip hop desde su creación, y tan latente que, por muchos años, y aún hoy en día, un rapero tan comercialmente exitoso como Drake continúa generando debates entre quienes aseguran que no lo respetan por ser muy "suave y sentimental", y quienes dicen que está redefiniendo el concepto de masculinidad a partir del hip hop contemporáneo.

Pero la narrativa no se remitía solo a ocultar estos sentimientos sino a no hacerles frente, como declaraban artistas de la talla de Ice-T o Prodigy, el fallecido miembro del legendario dúo neoyorquino Mobb Deep, diciendo que no buscaría nunca ayuda o terapia. "El hip hop es nuestra terapia, no me puedo ver sentado ahí hablándole a alguien, así como: 'Hola, estamos pasando por esto y lo otro'. ¿Qué me va a decir? No hay nada que pueda decirme. Mi experiencia me ha dicho más de lo que me vayan a decir", expresó en alguna oportunidad Albert Johnson.

Notorious BIG - "Suicidal Thoughts"

Juro por Dios que solo quiero cortarme las muñecas y acabar esta mierda.
Apuntar la Magnum a mi cabeza, amenazando con jalar
Y disparar, hasta que la cama esté completamente roja
Me alegro de estar muerto, un inservible marihuanero
El estrés está aumentando, no puedo
No puedo creer que el suicidio esté en mi mente
Quiero irme, juro por Dios que siento que la muerte me está llamando…

Pero la salud mental siempre ha estado presente. Incluso se remite al génesis mismo del género, y en la llamada "era dorada" de los noventa grandes nombres como Tupac y Biggie ya estaban hablando de depresión y suicidio.

Si bien no es algo nuevo, lo raro es la masificación que está logrando, de la mano de grandes estrellas anglo como Kendrick Lamar o Kase.O, aunque también de una ola de raperos jóvenes emergentes (salidos de la vasta cantidad de Soundcloud) como Lil Uzi Vert, Lil Peep o XXXTentacion, que parecieran estar compitiendo por quién es el que está más deprimido o cuál tiene la vida más jodida de todas. "Es como la lucha libre, todos necesitan ser un personaje. Y si no eres un personaje lo suficientemente entretenido, entonces a nadie vas a gustarle porque no tienes algo lo suficientemente diferente", declaró Lil Peep en una entrevista.

Kase.O - "Basureta"

Explotando en el momento más inoportuno
Lanzo el día a la basura en el minuto uno
No le he dado un beso ni las gracias por el zumo
Le he vuelto a amargar el desayuno
Con mis deseos de morir al despertar
¿Con un tío así quién coño quiere estar?
Otro gesto de mierda, otra mala respuesta,
otra mirada acusadora de mierda y l a hice llorar
Es por eso que me quiero reventar
Cuando se vaya a trabajar me voy a rajar…

Dentro del género, el suicidio específicamente es algo visto como un acto de cobardía, e incluso como una ofensa a Dios, quien es el único que puede otorgar y quitar una vida. El suicidio es un tema que prácticamente ni se discute, pero esto no ha evitado que algunos de los principales nombres del género, como seres humanos que son, hayan vivido autoflagelación física, problemas psiquiátricos, de automedicación y abuso de sustancias. En años recientes, uno de los intentos de suicidio más comentados fue el de la cantante Kehlani, quien luego de un drama mediático en el que supuestamente fue atrapada siéndole infiel a la estrella de la NBA Kyrie Irving, "quiso abandonar este mundo" y quitarse la vida. Pero sobrevivió para encontrarse con comentarios como el de Chris Brown, que decía que "no hay tal cosa como un intento de suicidio" y que la cantante de 22 años quería llamar la atención. La reacción de Brown de alguna forma representa la opinión de la enorme mayoría de un género que ve el suicidio como un tema tabú. Pero estas perspectivas están cambiando.

Lil Uzi Vert - "XO Tour Life"

Ella dice que estoy loco
Puedo volarme mi cerebro
Xanny, ayuda el dolor
Por favor, Xanny, haz que se vaya
Estoy comprometido, no adicto, pero mantengo control sobre mí
Todo el dolor, ya no puedo sentirlo
Juro que me está volviendo lento.


Otro ejemplo claro: la canción de hip hop más popular de las listas musicales y servicios de streaming en las últimas semanas es una que lleva como título la línea telefónica de prevención del suicidio de Estados Unidos, 1-800-273-8255 del rapero Logic, y precisamente de eso se trata, de persuadir a quienes tengan la urgencia, de no hacerlo.

Logic - "1-800-273-8255"

He estado rezando por alguien que me salve, nadie es heroico
Y mi vida ni siquiera importa, lo sé, lo sé
Sé que estoy herido muy profundo, pero no puedo mostrarlo
Nunca tuve un lugar al que llamar mío
Nunca tuve un hogar, no hay nadie llamando a mi teléfono
¿Dónde han estado? ¿Dónde están? ¿Qué hay en su mente?
Dicen que cada vida es preciada pero a nadie le importa la mía.


La expresión musical es primordial en el sentido de humanidad, y negar todos estos sentimientos es negar la humanidad dentro del género. A dónde irá a parar esta creciente tendencia es difícil de predecir, pero es bastante esperanzador saber que la brecha para abordar cualquier temática continúa cerrándose incluso en un género a veces tan radical y purista como ha sido el hip hop en todos sus años. Y la nueva narrativa está funcionando. De acuerdo a un reporte de CNN, las llamadas a la línea telefónica de prevención del suicidio de Estados Unidos incrementaron en un 50% tras la presentación de Logic en los VMA's.

Y no son solo los artistas nuevos quienes están hablando estos temas. Junto a su más reciente álbum 4:44, Jay-Z ha estado lanzando una serie de videos llamada "Footnotes", en los cuales, junto a estrellas invitadas, se tocan y tratan temas complejos. Y uno de los más llamativos fue el episodio que se centró en la vulnerabilidad emocional y el estigma que existe en las comunidades negras frente a la idea de buscar terapia. "No podemos ir a terapia, si llegas a este punto ya estás loco. ¿Un psiquiatra? Ya estás loco", dice Jay-Z mientras hace énfasis en la importancia de buscar ayuda profesional. "Tres de tus hermanos están muertos y tu mamá te pegaba. Necesitas ayuda. Alguien necesita hablarte y guiarte en por qué estás sintiendo esos sentimientos".

Hova enfatizó además en la diferencia de "el rap como terapia" e ir a terapia. "La música siempre ha sido mi terapia, pero he estado yendo a terapia por cuatro años ya. Cuando fui la primera vez, era una cosa de libertad condicional. Y lo odié… No estaba listo para ese nivel de conocerse a uno mismo. Es fácil llegar a conocer a otras personas. Lograr conocerse a uno mismo y preguntarse realmente la pregunta que uno no quiere oír: ¿Qué rol has jugado en las cosas que has hecho?", declara el rapero que ha vivido una fuerte transición desde sus tiempos de elusivo, evasivo y fanfarrón.

Kid Cudi, un artista siempre ligado a la temática de su propia salud mental, ingresó por decisión propia a un centro de rehabilitación debido a su "depresión y urgencias suicidas" en octubre de 2016. Mismo año en que Darryl McDaniels de Run D.M.C. lanzó un libro titulado Diez maneras de no cometer suicidio, en el que confiesa haber solicitado ayuda profesional en el 2004 y en el que busca llevar a más personas a hacer lo mismo. "Cuando fui a terapia me di cuenta… que la terapia no es algo suave. Mi dicho es que 'la terapia es gangsta'. Eso me empoderó".

Y la narrativa se ha expandido de solo creadores de música a profesionales de la salud mental, psicología y psiquiatría con iniciativas que están utilizando el rap como método de terapia. Un ejemplo es Hip hop Therapy o Hip hop Psych, llevada a cabo por la neuróloga canadiense, Becky Inkster y el psiquiatra británico, Akeem Sule. Según sus creadores es una "innovadora iniciativa social que busca generar conexiones entre salud mental y el hip hop a través de campañas públicas para quitar el estigma de estas temáticas y educar a sus pacientes en psiquiatría y psicopatología". Todo esto con la intención de ayudar a sus pacientes a crear sus propias narrativas a partir de las experiencias narradas en la música de sus raperos favoritos.

Vamos a hablar de esto siempre, no queremos más casos
Como el de Tyrone González
Queremos gente que tenga los huevos bien puestos
Y pueda hablar de la tristeza en los instrumentales
Si te dicen que está mal los raperos
Diles que se jodan y muéstrales el dedo
Que ellos pasan por lo mismo
Pero es que lo ignoran y eso es una muestra de su egocentrismo
Y si te dicen que está mal hablar de eso
Y si critican tu proceso y lo que hay dentro del seso y lo que provoca esto
Simplemente sal de ahí, hermano, es tu tiempo de salir ileso…

Esto escupía en un freestyle Elevn, el más reciente ganador de la batalla de gallos Red Bull en Colombia.

La perspectiva está cambiando.