Descartes a Kant: Seis víctimas de la propaganda del amor

El nuevo disco de los tapatíos nos hace pensar que la libertad sí existe en la música nacional.

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may. 29 2017, 10:12pm

Mientras escucho Victims of love propaganda (Cleopatra Records 2017), el nuevo material de Descartes A Kant, me es inevitable pensar en diferentes agrupaciones ligadas al noise, avant-garde punk o simplemente a la música experimental que mezclaba sintetizadores, ritmos bailables, destiempos y voces esquizofrénicas. Esa movida –o moda– tomó popularidad en México a principios del nuevo milenio. Podría nombrar a Maniquí Lazer (quienes siguieron la escuela de Three One G Records de Justin Pearson), X=R7 (dónde alguna vez tocó la batería Juan Cirerol), Conspiración Alfa 5 (proyecto ruidoso de los hermanos Blake de División Minúscula), Meet Your Feebels (ahora Vicente Gayo), XYX (agrupación representativa del Garage de Monterrey) o Hong Kong Blood Opera (que junto a Descartes A Kant siguen con vida, manteniendo el mismo proyecto de siempre, la misma idea con la que comenzaron a soñar).

Descartes A Kant son originarios de Guadalajara, Jalisco, donde se formaron en 2001 como un proyecto de chicas. En Victims of love propaganda, su tercer álbum de larga duración, lo primero que pienso es que el ahora sexteto conformado por Sandrushka (guitarra y voz), Cristina (sintetizador, guitarra y voz), Dafne (guitarra, violín y voz), Memo (bajo, sintetizador y gritos), Androv (sintetizador y piano) y Jorge (batería y sampler) cada vez suena mejor, más amarrado, más a ellos mismos, y sigue representando –de forma destacada– la música independiente hecha en el país; como ese ser andrógino con el que muchos hoy en día se sorprenden debido a que sus presentaciones en vivo se encasillan en un performance lleno de influencias bastante variadas y de distintas épocas.

Victims of love propaganda también me hace creer que la libertad sí existe en la música nacional, en los proyectos que pican piedra y de un momento a otro se presentan en los festivales de rock más populares –de México como del extranjero–, para dar de qué hablar, sin etiquetas o tendencias musicales.

Descartes A Kant tiene el descaro de mezclar –en una sola canción– noise, surf, swing, metal, horror, ambient, jazz, dramaturgia, cabaret, energía y diversión (que podría ser el punto más importante para llevar en la escena independiente más de quince años).

Su primer disco –con el que se abrieron un camino más amplio–fue Paper dolls (Discos Intolerancia 2007), después vino Il visore lunatique (Discos Intolerancia 2012), basado en la obra, los personajes y las anomalías mentales de Victoria Dickes, escritora contemporánea y auto publicada de New York. Pero ahora, en Victims of love propaganda, el concepto del disco se encaminó hacía lo que le ocurre a nuestros corazones cuando son heridos por el amor, hasta ese momento en el que vuelven a cicatrizar y el dolor desaparece. Eso se representa desde la introducción que abre el nuevo material, y durante el transcurso de la canción titulada "You assfucked my heart".

Entre uno y otro de los temas que conforman Victims of love propaganda podría atreverme a decir que un grupo como Descartes A Kant nunca había sido tan extravagante en nuestro país, nunca algo tan anárquico –musicalmente hablando– se había vuelto tan pop, arrastrando lo underground y lo raro a la cultura de masas. Incluso su nombre, el cual surge de dos filósofos (el francés René Descartes e Immanuel Kant de Alemania) es poderoso, contrastante, y parece jugar un doble papel que persiste en sus melodías; ya que pasan de un estado de animo a otro. Siempre en constantes sorpresas sonoras –y visuales– que van de lo bello a lo caótico.

Una de las principales retribuciones que tiene Descartes A Kant al publicar Victims of love propaganda, después de tocar por distintos lugares del país y el extranjero, tomando fama como un proyecto original e interesante, fue la participación –grabando y produciendo– del icónico Steve Albini, quien trabajó con legendarios grupos de los noventa como Nirvana, Pixies, The Breeders, entre otros.

Victims of love propaganda lo grabaron en Chicago. Es su primer material que hacen con un sello de Estados Unidos como la impresionante Cleopatra Records, a donde este sexteto fue más allá de sus límites, siguiendo fiel a su forma lenta de componer canciones –dejaron pasar cinco años para lograr una excelente producción musical–, y como siempre: incluyendo un arte increíble –ahora también en versión de vinyl–, nuevos vestuarios y visuales que hacen más impresionantes sus conciertos.

Las canciones de Victims of love propaganda, su "álbum de porno emocional", como lo definen quienes lo gestaron, transcurre en la lóbrega relación de un hombre y una mujer, quienes muy fácilmente podrían transportarse a la vida real, a los sentimientos de cada uno de nosotros; primero escalando a la sima del amor, y tiempo después comenzando a caer lentamente a un precipicio sin salida, con los propios demonios –de ella o él– despedazando nuestras mentes y corazones al recordar lo que ya no tiene reparo.

"Motion picture dream boy" fue el primer sencillo y video que lanzaron. Se refleja perfectamente lo que Descartes A Kant plasma en el álbum conceptual. Destaco canciones como "Sérotonine" que me transporta a algunas líneas de bajo de Unwound de los noventa. "Lovely lips" muestra ritmos más apegados al math rock, los cuales combinan con las voces dulces de Sandrushka, Dafne y Cristina. "Crime scene" mantiene ese estilo terrorífico que llegan a proyectar en algunos espacios ambientales. Pero en general, el sonido de Descartes A Kant tiende a ser un cóctel hecho a base de: Melt Banana + Don Caballero + Primus + Ex Models + Chick Webb + Yo La Tengo + Mr. Bungle + Arab On Radar + The Crimson Curse + Mr. Bungle. Algo así.

Estoy seguro que Descartes A Kant en el peregrinar con Victims of love propaganda se harán ganadores de más premios y reconocimientos del ambiente musical. No hace mucho tiempo el propio ex miembro de Slayer, Dave Lombardo, les pidió que abrieran los shows de Dead Cross, uno de sus más recientes proyectos junto a Mike Patton, Justin Pearson y Michael Crain. Por lo pronto, conectando nuestros audífonos a la laptop o algún equipo de reproducción musical, seamos unas víctimas de la propaganda del amor que Descartes A Kant ha plasmado en estas diez canciones.

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