Collage por: Mateo Rueda |Noisey en Español

Matik-Matik: 10 años 10 momentos memorables

Uno de los venues fundamentales para la escena emergente colombiana celebra su primera década de vida. Rescatamos del baúl de los recuerdos algunas de esas noches inolvidables.

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feb. 13 2018, 8:05pm

Collage por: Mateo Rueda |Noisey en Español

Hace apenas unos días anunciamos uno de los fiestones más imperdibles de la temporada en Bogotá, un evento que celebra la primera década de vida de Matik-Matik: La cantina más amable de la ciudad, caldera de la música underground cuyas paredes han visto correr el sudor de su respetable público con shows únicos.

A propósito de esta celebración que durará seis semanas y reunirá a unas 80 agrupaciones, decidimos mirar atrás y pedirle a uno de sus clientes más frecuentes, que nos hiciera una selección de las que para él serían las 10 noches más brutales del sitio capitalino.

Aquí están relatadas por el mismo Luis Daniel Vega:

Fui a Matik Matik por primera vez el 26 de marzo de 2008. Vi el documental Los sonidos invisibles, dirigido por Ana María Arango y Gregor Vaneriam. Ahora que lo pienso es un título premonitorio. Quince días después escuché al sexteto Asdrúbal. La cueva de luces titilantes brillaba. Recuerdo que no había tarima, ni amplificadores, ni batería. De esa noche guardo intacto un estremecimiento volcánico. Y la sonrisa de la chica del saxofón.

A partir de esa suerte de reunión iniciática volví, al menos, un par de veces a la semana. Y han pasado diez años. He bailado, me he enamorado, he llorado, me he embriagado. En la retaguardia he acompañado a los Sabroders a batirse en batallas salvajes y sudorosas. Vi por última vez a mi padre danzar en un concierto. Y me hice amigo de un montón de personas entusiastas, impredecibles y amorosas. La última etapa de mi juventud está contenida en las paredes de Matik Matik.

Este inventario no hila la historia oficial de la cantina de Quinta Camacho. Como todas, es una lista caprichosa, delineada por la biografía personal. Es desvariada e incoherente. No juzguen con demasiada severidad mi exaltación.

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Asdrúbal- Jueves 10 de abril de 2008

Todo en Asdrúbal era arrebatado. Esa noche la banda retumbó en Matik Matik al son de su endiablada mezcla de punk, free, chirimía y papayera. Fue un pacto de amistad que permanece. En la celebración de los diez años volverán fugazmente a los tablados. Ojalá se queden un poco más.

Jaime Castro y Los Filipichines- Viernes 28 de abril de 2014

Desde Tinjacá, Boyacá, la legendaria agrupación de carranga liderada por Jaime Castro llegó a Matik Matik en el marco de una de las versiones de Radio Pachanga, las fiestas que solían organizar las bellas gentes de Radio Pachone. Ese día un niño tocó el requinto; también se lanzó el tercer número del fanzine Chalupa. Con mi querida socia Bibiana Rojas bailamos -como pirinolas- un merengue, una rumba ligera, un torbellino y un bambuco. Tomamos cantidades industriales de guarapo.

Los Pirañas- Miércoles 15 de diciembre de 2010

Los Pirañas debutaron en Matik en octubre de 2010 junto a la efímera banda de ruido Mixomatosis. Había, a lo sumo, 15 personas dentro del público. Esa noche pactamos la grabación de un disco sin los aspavientos del estudio. Crudo, en vivo, sin mediaciones. El registro histórico ocurrió el 15 de diciembre de ese mismo año frente a 31 personas. Se tituló Toma tu jabón Kapax. Fue el quinto disco del catálogo de Festina Lente Discos. La portada la hizo Carlos Bonil y la foto la tomó Julián Cotes.

Betho Calres- Jueves 17 de agosto de 2017

De los cientos de conciertos de noise que he escuchado en Matik me quedo con este y uno reciente de AC y DC. El dueto integrado por el baterista brasilero Thomas Harres y Benjamín Calais nos tomó por sorpresa con una sesión espontánea que incluyó percusión análoga y un sinnúmero de aparatos electrónicos que brillaban en la oscuridad. La comunicación entre ellos fue telepática. Se inventaron melodías dislocadas, ritmos abismales y ruidos primordiales. Contra todos los pronósticos, los anfitriones hicieron bailar tímidamente a la escasa concurrencia.

Edson Velandia- Domingo 16 de agosto de 2015

El domingo 16 de agosto de 2015 Edson Velandia convocó a nueve músicos y dos actores para interpretar la misma canción durante una hora. A pesar del horror cósmico que supone una jornada dominical, llegaron 150 personas. En la kilométrica tonada titulada 'Aputoi: canción de un solo tiro' Velandia evita el activismo político y se exime de ideologías. Su reflexión sobre la utopía transita los terrenos de la comedia y la caricatura. Fue uno de los momentos más conmovedores de la historia de Matik.


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Los Pájaros del Alba- Martes 9 de agosto de 2016

Fue Juan Felipe Pérez quien logró domesticar estos pájaros de alto vuelo que venían del Convite Carranguero en Tinjacá. Fue un martes inédito de son jarocho, zapateo y poesía. Me habría encantado haber estado de cumpleaños para que me cantaran esas mañanitas que tocaron al final, al filo de la medianoche.

Sabroders- Viernes 27 de septiembre de 2013

Renato Vargas, cantante original de los Sabroders se enamoró perdidamente un día y decidió dejar todo e irse a vivir fuera del país. Ni cortos ni perezosos, los Sabroders organizaron un concierto en el que anunciaban el fin de la banda. “Sin Renato la cosa es bien jodida”, pensaron. Esa noche fueron como 250 personas. Según Benjamín Calais nadie ha podido superar esa cifra. Unos meses más tarde volvieron al ruedo. Los muy descarados timaron a todo el mundo y no tuvieron la delicadeza de emitir una disculpa pública.

Karaoke- Viernes 17 de junio de 2016

El Karaoke de baladas en español es uno de los eventos más emblemáticos del amplio y excéntrico catálogo de actividades de la gente de Cinema Zombie. Ese viernes me sazoné con buenas dosis de aguardiente, respiré profundo y me lancé al ruedo con una versión de “Cariño mío”, aquella cantinela procaz y deliciosa de Paloma San Basilio. El resultado: un honroso segundo lugar. Me extravié buscando el retorno a casa. Al otro día le conté la aventura a mi padre. Su carcajada –robusta- fue la última que le escuché en vida

Sylvie Courvoisier y Mark Feldman- Lunes 5 de octubre de 2015

La pianista suiza y el violinista norteamericano venían como parte de la comitiva de músicos convocados para la Maratón Masada de John Zorn. A Santiago Gardeazábal se le ocurrió la fantástica e improbable idea de hacer un concierto con ellos un ¡lunes!. Efectivamente, no había mucha gente. Allí estuvimos veinte holgazanes a principio de semana encandilados por las vibraciones profundas de un retador dueto de música de cámara. Al final sucedió una sesión de improvisación desopilante y ajustada. Como si el dueto y los músicos locales que asomaron la cabeza esa noche se conocieran de toda la vida.

Las Viudas- Miércoles 3 de junio de 2015

La puesta en escena de este cuarteto de noise extremo es exagerada, ramplona y surreal. Los breves montajes de sus conciertos tienen como eje central ridículos disfraces, luces exorbitantes y banquetes pantagruélicos. La pantomima de la noche del 3 de junio de 2015 incluyó luces estroboscópicas, concurso de ajedrez y una competencia de comida entre dos chicos y una chica. Los comelones se despacharon sesenta alitas de pollo. Al término, uno se intoxicó y el otro no quiso hablar con nadie. La glotona se perdió en sus pensamientos. La escena pudo haber estado en alguna película de John Waters.

La celebración de los primeros 10 años de Matik-Matik arrancará el 13 de febrero en Bogotá y durante seis semanas reunirá a 80 agrupaciones, más de 270 artistas, para gozar, como es debido, la vida de uno de los lugares más importantes para la escena musical independiente colombiana.

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