Los Blenders, o la banda más chida que aún no has escuchado

La escena musical de Cuernavaca es lo más de hueva que puedan imaginarse. En resumen: dos bandas muy chafas y un DJ sobrevalorado.

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may. 9 2013, 10:42pm

La escena musical de Cuernavaca (y es generoso denominarla como “escena”), ciudad donde he vivido durante veintiséis años de mi vida, es lo más de hueva que puedan imaginarse. En resumen, dos bandas muy chafas y un DJ sobrevalorado, cuyos nombres ni vale la pena mencionar, se disputan por ser los favoritos de una bola de gente fácilmente impresionable y nada exigente.

Naturalmente, bajo ese contexto, salir de noche en este pueblo se transforma en una pesadilla infernal. Mi primera reacción lógica cuando arriba el viernes es, “¡debo salir de aquí!”. Por suerte, en el DF, a la vuelta de la esquina, cada fin de semana se organiza alguna tocada chingona; el pedo es que no siempre hay varo. Sin embargo, me había prometido a mí mismo que en la primera oportunidad que surgiera de topar a Los Blenders—mis nuevos ídolos desde hace un par de meses—me lanzaría sin excusas a verlos.

A finales de abril, sorpresivamente emergió el Festival Raymondstock; aplaudible esfuerzo que reunió a más de 20 artistas (un buen de mis preferidos) en una preparatoria abandonada por la Roma. Una cosa súper DIY, tipo Festival Antes en su primera edición. Entre este puñado de actos, LA banda que me brincaba a los ojos eran Los pinches Blenders, quienes recientemente habían generado significativo buzz con su más reciente sencillo, “Meta y Dinero”, volviéndose la nueva sensación online. Ésta era el momento que buscaba y no pretendía dejarlo pasar.

Conocí a Los Blenders y su infeccioso surf pop hace poco menos de un año, con su parte madres double-side de 2012, Ah Oh. En ese entonces no sabía mucho al respecto de ellos, sólo que eran un cuarteto de vatos haciendo pop punk despreocupadamente, por el mero placer de divertirse, y que previo a este lanzamiento habían dado medio a conocerse con el desapercibido Oye EP. En verdad, a pesar de que su nombre resultara completamente cliché, o parafraseando a Tony Gallardo, “bien culero”, estos morros aparecieron como the real deal.

Ahora, tras haberme volado la cabeza con su explosiva presentación en Raymondstock (quienes estuvieron ahí saben de lo que estoy hablando), reafirmo mi postura al haberlos calificado como “la banda más ignorada de México”. Mejor aún, tras haber platicado con ellos en persona, descubrí que son los güeyes más barrio y buen pedo que existe—justo como su música me indicaba. Originarios de Coapa, Los Blenders (conformados por Alejandro Archundia, Guillermo Mancebo, Jorge Maya y Sebastián Villalba) son uno de esos grupos de cuates que comenzaron tocando covers en la preparatoria, por ahí de 2008. Eventualmente, en 2011, se aproximaron a plataformas como Bandcamp para montar sus pegajosas rolas, bañadas de tropi-punk, para el mundo; pero imprevistamente, para una blogósfera que emocionadamente los recibiría.

Últimamente, los coapos han obtenido muchísima atención con Meta y Dinero. Aunque, lamentablemente, ha sido mínima en México. ¿Qué onda? Primero publicaron una mini nota en The Fader, posteriormente fueron destacados en ¡Está Pasando!, y más recientemente, el lírico website Tiny Mix Tapes también les otorgó su sello de aprobación. Esta situación me remite instantáneamente a la de los boricuas Dávila 666, quienes, a pesar de tener letras en español, no tuvieron pedos en conquistar a un público ajeno a su lengua, que, en su mayoría, seguramente no comprende qué chingados están diciendo. En el caso de España, grupos desfachatadamente punks y de la línea, como Los Ginkas o Piñata, van perfectamente de la mano con su estética, así que no resulta tan sorprendente el notorio entusiasmo en esos lares. De cualquier manera, es evidente que a Los Blenders les vale madres si se vuelven famosos o no, o si son pelados por los chilangos, “la escena”, o en general.

Revisando el Twitter de Archundia, el líder ha dejado entrever, de manera irónica (¿o post-irónica?) “La delgada línea entre Los Blenders y Panda”, comentario no del todo descabellado si nos remitimos a este ilustrativo tweet del buen Conejito Colvin. Como sea, la #realness de la Coapa Surf Mafia se localiza a años luz de la plasticidad de los regiomontanos. Comparaciones a contemporáneos como Wavves, o incluso Blink 182, resultan más lógicas. Aunque, honestamente, Los Blenders se encuentran en su propia liga. Éste es apenas el comienzo. FUCKING BEWARE.

@50ftQuique