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Nostalgia y ambición: Aquí está ‘Destellos’, el esperado debut de Clubz

Tras más de dos años de espera, el dúo de Monterrey sorprende trayendo al presente sonidos vintage que moldean su forma pulida de hacer pop, con colaboraciones de Buscabulla, Ela Minus y Girl Ultra. Esto (finalmente) es Clubz.

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28 septiembre 2018, 1:20pm
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Cuando en julio de 2016 el dúo regiomontano Clubz compartió el single “El Rollo”, se abrieron las compuertas de las expectativas hacia la eventual salida de su álbum debut. La canción aterrizaba la promesa de Épocas, el EP del 2014 que sirvió como transición después del éxito temprano del synth-pop y la psicodelia light de Texturas, su primer lanzamiento. Una atmósfera accesible que remonta a los hits pop de radio de los 80, punteos prístinos de guitarra, melodías pegajosas cantadas en falsete, y un inesperado pero perfectamente apropiado solo de saxofón para cerrar el trato; con esta canción, quedó clara la nueva dirección hacia la que navegaban Orlando Fernández y Coco Santos en el siguiente paso de su carrera.

Así pasaron dos años en los que la dupla fue soltando canción tras canción hasta que finalmente anunciaron Destellos, la fuertemente retrasada pero infinitamente elegante colección de doce canciones con la que se estrenan en la tradición del larga duración. Es un disco que se cuela en los oídos con una facilidad envidiable, pero que, si se escucha con atención, exhibe el trabajo minucioso de producción y edición el cual justifica la larga espera a la que nos sometieron.

En poco más de media hora, Destellos –editado por el sello español CANADA y el francés Profil de Face, con distribución de Sony Music– muestra a un Clubz con una estética definida y compacta, mostrando suficiente rango para denotar una variedad que, aunque sobria, se hace sentir. Esa nostalgia que predecía “El Rollo” traspasa al resto del tracklist, que está vestido con ropajes de décadas pasadas, en especial de los 80. Desde funk destilado para la FM hasta el rock leve de la AM; del brillo de la música disco hasta el groove del R&B; Clubz conocen la historia y cómo aplicarla al presente.

En conversación por Skype, Fernández y Santos no escatiman cuando se trata de nombrar influencias, atravesando todas las épocas. Compilados de disco music de Soul Jazz Records y de boogie francés hechos por Charles Maurice; las guitarras de Phoenix y TOPS; los puntos de encuentro entre Blood Orange y Prince; la esencia trascendental de Paul McCartney; Hall & Oats y Steely Dan; Madonna y Michael. La lista es larga y variada, lo que convierte en encomiable su habilidad para entretejer todas estas fuentes de inspiración y generar un sonido que hoy en día el público empieza a reconocer como suyo.

Orlando y Coco hacen música juntos desde hace casi una década, más notablemente en el quinteto Husky, que desapareció antes de concretar el éxito que se les presagiaba. “Clubz es algo mucho más personal”, cuenta Orlando. “La dinámica fue muy nueva, muy diferente, porque nunca habíamos tenido proyectos de dos personas. Aquí siento que es más colaborativo”. Coco concuerda, y agrega: “Inicialmente lo hicimos sin una visión –o mejor, la visión se fue haciendo sola”. Pero con el éxito y la experiencia viene la ambición, que fue un factor determinante en la creación de Destellos.

Foto por Fernanda Villarreal, para Noisey.
Foto por Fernanda Villarreal, para Noisey.

Marcado por grabaciones y regrabaciones, mezclas y remezclas en numerosos estudios dentro y fuera de México, Destellos se pudo completar eventualmente gracias a ideas claras, una larga lista de colaboradores y mentores, y una sed motivadora por aprender. “Inclusive empecé a tomar lecciones de bajo en YouTube, de cómo hacer slap bass, y me salieron ampollas en las manos”, cuenta Coco, quien también, impulsado por materializar los sonidos que tenía en mente, aprendió secretos de mezcla de música electrónica del productor de Monterrey Ezekiel, además de tips adicionales de Adrián Be, de Finesse Records. Finalmente, fueron ellos mismos quienes tomaron las riendas de la creación del disco. “Hubo cosas buenas y cosas malas [en el proceso de terminar Destellos]”, continúa Coco. “Lo malo es que nos tardamos mucho, porque hacemos más cosas. Lo bueno es que ya sabemos cómo queremos sonar, ya conocemos el proceso, entonces la siguiente vez va a ser un proceso mucho más eficiente y mejor de como lo hicimos ahora”.

Pero sin la participación de músicos invitados, Destellos no sería lo que terminó siendo. Sobre la cantidad de colaboradores que forman parte de la creación del disco, Orlando comenta: “Al final, cuando estábamos haciendo los créditos del disco, fueron demasiadas personas; ya ni nos acordábamos [de] quién había hecho qué”. Probablemente la contribución más resaltante fue la de Víctor Mejía, quien aportó con su saxofón varios de los momentos más memorables de todo el álbum, convirtiéndolo en personaje principal de la historia, y borrándole el estigma kitsch al uso del instrumento en la música pop (ver: “Careless Whisper”).

Foto por Fernanda Villarreal, para Noisey.
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También participan en Destellos nombres de la escena musical latinoamericana que, a la par de Clubz, han avanzado a la notoriedad internacional en los últimos años. Un ejemplo es la colombiana Ela Minus, a quien los chicos consideraron la pieza de rompecabezas faltante en “Nagano”, una balada espaciosa digna de un baile lento que no dio los frutos esperados en una sesión en Los Ángeles junto a Dave Weingarten. Por otro lado, lo que originalmente era un jam típico en los conciertos de Clubz fue cobrando fuerza en estudio hasta convertirse en “Súper Visión”, el track que cierra el álbum y que la mexicana Girl Ultra embellece con su voz, actualizando su esencia añeja.

“Cáile” representa la colaboración más cercana y mejor lograda del disco, contando nada más y nada menos que con el dúo boricua Buscabulla, quienes fueron la llave para desbloquear una canción que iba en camino de terminar en el piso de la sala de edición. “Luis [del Valle, de Buscabulla] le grabó un bajo muy chido; Raquel [Berrios] le hizo una melodía desde cero; por ahí propusieron el cambio de tiempo en el coro. Nos dieron una perspectiva diferente de la canción […] entonces se nos abrió mucho la mente”, recuerda Coco. La canción terminó siendo una brisa tropical de disco melancólico que revuelve las emociones con efectos duraderos.

Foto por Fernanda Villarreal, para Noisey.

En un mar de producciones elaboradas, el interludio “Nota de Voz” es un destello con el que Clubz invita a dar un vistazo al proceso su creativo. “Así se compuso casi todo el disco, al menos las bases”, cuenta Orlando. “Fue literalmente por el celular, grabando [notas de voz]. Entonces, es como incluir una esencia de cómo se compuso el disco”.

Aparte de encontrarse bosquejando su nuevo show en vivo con miras a presentaciones en México a fin de año y planteando ideas para próximas aventuras audiovisuales como las que acompañan a los cinco sencillos de Destellos publicados hasta la fecha, Coco y Orlando ya comienzan a pensar en posibles rutas musicales futuras. Siguiendo el patrón del último track de Texturas, “Visiones”, el disco cierra con “Súper Visión”, que también propone un estilo para lo que está por venir de la banda. “A nosotros esta canción nos recuerda como a estas canciones tipo ‘Baby Come Back’ de Player, y este soft-rock que estamos escuchando mucho; como música de nuestros papás”, revela Orlando. “Es como un comienzo apenas de ese camino que queremos explorar”. “Ahora nos gustaría hacer un disco que suene como a los Doobie Brothers o a Supertramp”, agrega Coco. “O hasta revivir el rock. Agarrar del rock lo más atemporal y las cosas buenas. A ver cómo le damos un twist, pero que suene a 2020”. La meta, además de no aburrir o aburrirse, es evitar una de sus peores pesadillas: quedarse enfrascados. “Siempre tenemos mucho cuidado de no irnos con la moda y de seguir cambiando”, dice Coco.

Foto por Fernanda Villarreal, para Noisey.

Más de un tercio de Destellos fue lanzado en los dos años de espera antes de su salida oficial, pero es un disco que tiene vida de sobra. Clubz lograron crear una lista notable de grandes canciones que, incluso recurriendo a sonoridades y sensibilidades de hace años, se ubican totalmente en la actualidad, gracias a un enfoque preciso en la producción y a una composición sólida producto de asimilar lo mejor de la historia del pop. “Sentimos como si de cierta manera fuera un debut en general”, reflexiona Coco. “Sabemos que existe el Texturas y el EP [ Épocas], pero Destellos ya es algo mucho más descriptivo e icónico de lo que es Clubz”.

Algodón Egipcio está en Twitter.

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